
Si algo define a Scleranthus es la dualidad, la dificultad para integrar los opuestos, la sensación de movimiento continuo, tipo péndulo, oscilando de una polaridad a otra.
El estado Scleranthus se caracteriza por un constante cambio de perspectiva a todos los niveles, lo que genera en la persona sentimientos y emociones tales como frustración, desánimo, tormento, angustia y agotamiento.
En un primer momento, nos podemos quedar solamente, en la dificultad que tiene alguien en este estado para tomar una decisión entre dos opciones. Podemos recordar algún momento de nuestra vida en el que estuvimos frente a un cruce de caminos con la sensación de tener que elegir entre dos opciones realmente importantes con el miedo a equivocarnos al tomar una y rechazar la otra.
Recordamos que Scleranthus es una de las 12 flores de personalidad y que quien se caracteriza por manejarse en la vida desde ahí, vive en una tortura constante, con un gasto excesivo de energía y con la sensación de no avanzar, de no materializar sus sueños ni sus proyectos de vida debido a su inseguridad.
Además, y desde el plano emocional, Scleranthus actúa sobre cualquier manifestación de inestabilidad. Desde la parte más sutil, las emociones, un estado Scleranthus se caracteriza por el vaivén emocional, donde la persona oscila entre dos extremos rápidamente, llanto/ risa, energía/apatía, alegría/tristeza, certeza/ inseguridad.
En el plano más físico, Scleranthus aparece en aquellas manifestaciones cíclicas, trastornos mentruales, alergias y depresiones estacionales, etc.
Más profundamente, en un estado Scleranthus, la persona no encuentra el equilibrio, el punto central o de referencia que le aporte estabilidad, seguridad, claridad y determinación mantenidos en el tiempo para alcanzar y realizar sus objetivos vitales.
La toma de esta esencia nos permite, además de aportarnos seguridad a la hora de decidir ante cualquier circunstancia de la vida, conectar con nuestro equilibrio interior, y nos da la estabilidad y la constancia necesarias para seguir avanzando en nuestro camino, poner en marcha proyectos y sueños deseados.