Bienvenida o bienvenido a mi blog.

Mi deseo es crear un espacio donde poder transmitir mi amor por las esencias florales, base de mi trabajo en terapia y compartir algo que en realidad se ha convertido en mi forma de ver y sentir la vida.

Quiero compartir mis experiencias, conclusiones y reflexiones del día a día.
Me encantaría que si te apetece, aportes todo aquello que te parezca interesante, que debatas, que preguntes, que cuestiones, que juntos podamos seguir creando un espacio vivo, que las esencias florales y el legado que el Dr. Bach nos regaló, siga expandiéndose y cada vez llegue a más personas. Que cada vez seamos más quienes nos beneficiemos de la magia de las flores, que vayamos más allá de la simple toma de remedios florales y seamos capaces de comprender e integrar en nosotros que somos energía, que somos parte de la naturaleza, que sencillamente SOMOS, SOMOS, SOMOS.

Que en nosotros está la magia del cambio. Que somos los únicos responsables de lo que nos da la vida. Que tenemos poder. Que tenemos los recursos necesarios para conectar con nosotros mismos.

Podemos crear, podemos compartir, podemos sentir, podemos amar.
Podemos quedarnos donde estamos y hacerlo conscientemente.
Podemos decidir no hacer nada. Podemos decidir no decidir.

También podemos volar

2 de diciembre de 2015

VICTORIA REGIA

   Hace un par de findes de semana, tuve la suerte de recorrer, de la mano de Susana Veilati el maravilloso camino de las Orquídeas del Amazonas. Volví a reencontrarme de nuevo con la fuerza y la energía de estas esencias que expanden y amplían aquellos aspectos que ya hemos empezado a trabajar en nosotros mismos y que queremos afianzar.
  Quiero empezar y empezar por todas, sin embargo, elijo Victoria Regia, que si bien está en el set de Orquídeas es un Loto.
Y quiero empezar por ella porque en la búsqueda de fotografías, encontré que existe una Leyenda del Paraguay que habla sobre ella.
La transcribo tal cual la encontré.

Leyenda de Victoria Regia (Mitos y leyendas de Paraguay)
 Dicen que se llamaba Blanca una hermosa joven, blanca como los huesos pulidos que se ven en la llanura. En tanto que el joven guerrero, de nombre Rojo, tenía un cuerpo tan bien proporcionado como el de un caballo parejero. Dicen que Blanca y Rojo se adoraban; y así, dicen que un día, mientras paseaban su amor a orillas de un río, Blanca quiso saber si Rojo ciertamente la amaba; para asegurarse de ello arrojó su ajorca a las aguas del gran río Paraná.
            Rojo, entonces, se lanzó al agua, pero no volvió a salir. Blanca, desesperada, fue a casa del brujo para saber qué había sido de Rojo.
            El brujo le dijo que estaba en la profundidad del río, en una mansión incrustada íntegramente de piedras preciosas, bajo el dominio de una bruja, de modo que era necesario buscarlo ahí.
            – Yo iré entonces en su búsqueda -dijo Blanca.
            – Desde luego, solo tú debes ir a rescatarlo, si realmente es cierto que lo amas -acordó el brujo.
            Entonces, Blanca se echó a las aguas, y tampoco volvió a salir.
            En tanto, sus amigas y amigos se habían reunido en la costa para ver si ambos emergían.
            Al estallar el esplendor del sol en el horizonte, despuntó sobre el rostro del agua, roja y blanca, una enorme flor de hondo aroma.
            Desde entonces admiramos esta hermosa planta, llamada victoria regia.

Extraído del blog de Aida Trujillo Ricart

Esta esencia nos acompaña en momentos de transformación de verdad, para ayudarnos a soltar, dejar partir, poder ir hacia lo próximo amparados en el momento de transición (Susana V.).
Esta esencia trabaja el desapego. El desapego máximo. Para dejar partir algo.  
Acompaña al proceso de muerte hacia la luz.  Tanto para aceptar la muerte de uno como la de los otros. 
Parece ser que todas las cosas terminan, se transforman, cambian y esta esencia nos acompaña en ese devenir.
Para los últimos  días de vida. El Alma elige qué es lo que quiere hacer y confío en que las cosas ocurran.
Para personas en coma y que no pueden hablar. Mantenidos artificialmente, a veces durante meses.    Ayuda  a decidir. Fluir para seguir.

Aquí os dejo la leyenda para reflexionar, sobre el apego - desapego y sobre la transformación completa.
Podemos hacer varias lecturas, pero, es curioso cómo, desde puntos diferentes, las esencias, a tavés de los tiempos,  lugares,  signatura, color y  forma, nos hablan cada una, de aquello sobre lo que sanan y potencian.


1 de diciembre de 2015

Mitos y Realidades de los Remedios Florales (Por Claudia Stern)


CLAUDIA STERN,
    Psicóloga con más de dos décadas de práctica profesional ,trabaja e investiga la terapia con diferentes esencias florales desde 1987. A partir de 1991 preside y presenta trabajos en diversos Simposios, Congresos y Jornadas en Argentina, Chile, Uruguay, Brasil, Colombia, Alemania, España y Estados Unidos.     Es ex-docente de la carrera de Psicología en la Universidad de Belgrano y de la facultad de Medicina, Universidad de Buenos Aires. Dirigió el Departamento de Docencia e Investigación del que fuera en su momento el Centro Bach en Buenos Aires.
Además de varios libros editados, ha escrito un buen número de artículos publicados en medios gráficos de diversos países.
 Mitos y Realidades de los Remedios Florales (Por Claudia Stern)

       Los Remedios Florales fueron descubiertos y desarrollados por el médico galés Edward Bach, entre 1928 y 1936. A partir de finales de los años 70 se desarrollaron en distintas partes del mundo numerosos y prestigiosos Sistemas Florales.     Son preparados naturales que se toman en forma de gotas, en pequeñas dosis, se aplican tópicamente sobre el cuerpo, se pulverizan en el ambiente ó se preparan en cremas.       Equilibran nuestras emociones y actitudes mentales negativas como la tristeza, el miedo, la inseguridad, la rigidez, el orgullo, etc.-    Actúan directamente sobre los estados de ánimo, es decir que se dirigen a las causas de nuestros desequilibrios, malestares y enfermedades.      Se elaboran con flores (en la actualidad también con minerales, hongos y animales entre otros… y no contienen ninguna sustancia química, sólo agua y coñac como conservante.        Su acción curativa se debe a que son remedios energéticos. Sus efectos se verifican tanto en seres humanos como en animales y plantas.    No pueden provocar ningún daño, carecen de efectos secundarios y colaterales. No producen dependencia ó hábito. Estas características las hacen muy aptas para tratar bebés, mujeres embarazadas, ancianos y enfermos terminales.

   Son adecuadas en esas situaciones en que la medicina y la psicología tradicionales carecen de respuestas rápidas y eficientes, como: miedo a viajar en avión ó ir al dentista, ansiedad pre-examen, duelos, etc.-Ayudan a la preparación emocional del paciente en el pre-operatorio, y a su recuperación en el pos-operatorio. No interfieren con la acción de otros medicamentos, ya sean homeopáticos ó alopáticos. Por el contrario, acompañan muy bien los tratamientos médicos y la psicoterapia.

     Se trata de un Abordaje Integral y Preventivo, pues en la medida en que vamos equilibrando nuestra vida emocional y mental disminuimos las probabilidades de enfermarnos.     El Maestro de Médicos, Dr. Florencio Escardó, en el Prologo al libro “La Medicina Floral del Dr. Edward Bach” de la Dra. María Luisa Pastorino dice.....No me cansaré de repetir que hay una sola y única medicina: la que cura.   En realidad deberíamos hablar de Alternativa Terapéutica en vez de Terapia Alternativa, pues no representa una antinomia ni una oposición, sino un complemento.Observaciones respecto a cómo actúan los Remedios Florales.
    Al poco tiempo de tomar la fórmula pareciera que la persona pudiera respirar con más profundidad.Aparece una comprensión del sentido de lo que le ocurre. El rostro parece más distendido. Hay más armonía en los rasgos y en la mirada, con una sensación de mayor calma. La reacomodación de la energía produce en algunos casos –no en todos- un aumento en la necesidad de dormir ó descansar temporalmente.
    Pueden resurgir viejos síntomas de enfermedades que creíamos superadas pero que en realidad aún se encontraban en el organismo y que ahora sí van a ser expulsadas definitivamente. Se recuerdan más vívidamente los sueños. Esto prueba cómo se van poniendo en movimiento las estructuras inconscientes en forma positiva. Con la disminución de la represión aparecen sensaciones de más fuerza y vitalidad. Pareciera que la persona se vuelve más espiritual, buena, cariñosa, alegre, tranquila, contenta y llena de amor hacia su entorno, pudiendo comprender más a los demás.
    El entorno suele notar los cambios antes que el propio interesado. Así es común escuchar: “Estás más tranquilo”, “puedes escuchar con menor ansiedad lo que te digo”.Uno se permite llorar, o llora menos si ese era el desequilibrio. Se adquiere una mayor capacidad de auto observación. Los enojos duran menos, o no se producen por motivos injustificados.  Se pueden aclarar las cosas que nos molestan con menos temor.Se adquiere una mayor posibilidad de escuchar, ver y entender.
     Se equilibran las funciones fisiológicas: puede haber reducción de peso, mejor digestión, mejor circulación sanguínea en manos y pies, menos impurezas en la piel, desaparecen la mayoría de los dolores de cabeza. Aumenta la sensibilidad, produciéndose un acercamiento hacia la naturaleza. Aumenta la tolerancia y se acepta a cada uno como es sin intentar cambiarlo. Mejoran los problemas físicos, en la medida en que tengan origen emocional o mental.     Sensación de mayor tranquilidad.     Aún en enfermedades incurables, las flores traen alivio y permiten una “descarga psíquica” del peso de esa dolencia, generando una actitud diferente frente a la situación, tomándola con mayor tranquilidad de espíritu y energía positiva.  Producen alivio en las tensiones, aún en el dolor.    Las esencias florales no actúan sobre el síntoma, sino a niveles de mayor profundidad y con mucha suavidad, sin violencia ni agresividad.  Permiten que el sujeto pueda ir “digiriendo” física y emocionalmente las modificaciones.

      No hay dos terapias que transcurran igual, dado que no hay dos individuos iguales. Cada desarrollo es diferente porque la historia, el entorno y el tiempo de cada paciente es distinto.

18 de noviembre de 2015

AGRIMONY


AGRIMONY

(Agrimonia Eupatoria)
Definición del Doctor Bach:

“Para las personas alegres, joviales y de buen humor, que aman la paz y se afligen por las discusiones o peleas y para evitarlas consienten renunciar a muchas cosas. Aunque generalmente tienen problemas y están atormentados, preocupados e inquietos en la mente o en el cuerpo, ocultan sus preocupaciones detrás de su buen humor y de sus bromas y son considerados muy buenos amigos para frecuentar. A menudo toman alcohol o drogas para estimularse y ayudarse a soportar alegremente sus aflicciones”. 


    Para personas que aparentan alegría, sentido del humor y despreocupación. Sin embargo, interiormente sienten una gran tortura, preocupación y tormento.
     Son personas que no aceptan lo negativo, tanto las emociones como las situaciones que consideran negativas o conflictivas y eso les produce una gran ansiedad.
     Esta ansiedad puede, en muchos casos,  llevarles a consumir alcohol, drogas o a comer excesivamente como forma de escape y evitación.
     Suelen evitar las disputas y las discusiones y actúan como mediadores en los conflictos.
   Transigen en exceso buscando la armonía y se olvidan de sus propias necesidades y deseos, llegando a niveles altos de autoengaño en muchas ocasiones.
     En la enfermedad aparentan estar felices y hacer bromas sobre su situación.
     En el fondo, tienen una gran necesidad de reconocimiento y temen que si muestran sus “debilidades” no van a ser aceptados.
    Tienen dificultad para conectar con sus emociones, las evitan, no son sinceros consigo mismos. 
      Les cuesta mucho reconocerse en emociones como rabia, ira, enfado, envidia, miedo; En la conversación es habitual que expresen que no tienen enemigos, que no guardan rencor y que no se enfadan nunca; Sin embargo, el sufrimiento va por dentro.

La Terapia Floral

La Terapia Floral consiste en la utilización
de esencias florales (minerales y/o animales) en el contexto de un mejoramiento global de la salud. Es una forma de nutrir y sostener la salud con la energía benéfica de la naturaleza, dentro de un contexto de atención humana plena de sabiduría y amor.

Para entender el uso terapéutico de las esencias florales es importante hacernos algunas preguntas sobre la naturaleza de la salud y la enfermedad: ¿qué es tener salud?, ¿qué causa la enfermedad?, ¿cuál es la relación mente y cuerpo? Entender estos conceptos desde el prisma en el que se basa la Terapia Floral es fundamental para  poder aplicarla más allá del concepto alopático de las esencias florales.

El concepto de Salud.

La Salud es la capacidad de participar plenamente en los ritmos de la vida, sintiendo y celebrando el pulso vital de la Naturaleza dentro de nuestro Ser.

La verdadera salud es algo más que “ir tirando”. Significa zambullirse en la vida, comprometiendo plenamente cuerpo y alma en todo lo que hacemos, el trabajo, la familia, la pareja, la vida social, la creatividad y nuestra búsqueda interior.

La salud es la capacidad de experimentar completamente la vida y convertirnos plenamente en nosotros mismos. Ser saludable es ser auténticamente uno mismo y no una identidad definida por el condicionamiento social, o la máscara (personalidad) adoptada para cumplir las expectativas ajenas. Se trata del “Yo” que expresa de manera original todo aquello que puedo ser.

Al despertar las capacidades innatas de nuestra alma, las esencias florales mejoran la salud en todos los niveles: físico, emocional y espiritual. 

No realizan esta tarea a través de la supresión de síntomas, ni alterando nuestra bioquímica, sino más bien actuando como catalizadores para fortalecer nuestro camino consciente hacia la curación.

Este camino pasa por el reconocimiento de que la enfermedad es una oportunidad que proviene de nuestra alma, que nos exige el autodescubrimiento y una actitud sensible hacia los demás y hacia el mundo que nos rodea. Es más, requiere que cambiemos nuestras actitudes, creencias y percepciones internas.

La enfermedad, desde un concepto más amplio que el síntoma físico, es un aviso de nuestra alma que, primero en voz baja y cada vez más intensamente, nos dice que algo no está bien en nosotros.

La enfermedad son emociones sofocadas y / o no gestionadas. Es la distancia entre lo que realmente somos y lo que creemos que somos y desde donde actuamos, pensamos y sentimos. Es nuestra parte de sombra con voz.

La salud se hace realidad cuando reconocemos esa parte de sombra y completamos nuestro ser con las luces y las sombras. 
Las esencias florales.
Las esencias florales actúan directamente sobre el Alma. El Alma es lo que nos mueve; es la pasión, el deseo, la lucha por lo que está más allá de nuestro alcance. Es también la profundidad de la experiencia, el descenso al dolor a la vulnerabilidad, la moralidad y la entrega.

Como la flor de la planta, el Alma humana expresa color, textura y sentimiento. Es un espacio interior en el que experimentamos el mundo exterior.
El alma humana, según Jung, puede armonizar sus diversos aspectos y encontrar su expresión singular en la vida. Es particularmente importante el encuentro con la sombra, las emociones y las actitudes no reconocidas que con frecuencia se mueven en sentido contrario a nuestras intenciones conscientes. Una vez que estos elementos negados son reconocidos, pueden ser gradualmente integrados a la consciencia.
                                     
Las esencias florales dejan el alma en libertad. Ellas alientan, en lugar de forzar el cambio, ejerciendo su efecto por resonancia vibracional en lugar de una intervención bioquímica. Las esencias estimulan un diálogo interior con los aspectos escondidos del Yo. Como resultado de ese “hablarle a nuestra alma”, se producen cambios emocionales y mentales muy profundos que pueden también producir alteraciones fisiológicas.
 Estos cambios, que no vienen impuestos desde el exterior; tienen lugar desde dentro de nosotros, a través de nuestra experiencia y esfuerzo.

La Terapia Floral del Dr. Bach 
Es un sistema de tratamiento natural y completo, compuesto por 38 remedios florales más un Remedio Rescate obtenidos de plantas y árboles silvestres.

Este sistema constituye una terapia energética vibracional holística que ayuda a restablecer la salud, contribuyendo a armonizar las disfunciones en los campos físico, emocional, mental y espiritual de todos los seres vivos, sean estos humanos, animales o vegetales.

Las esencias o remedios florales actúan equilibrando las emociones de la persona de manera:
§  Completa, porque los 38 remedios combinados, cubren todos los estados emocionales de la persona.
§  Holística, porque considera a la persona como un todo, no un conjunto de sistemas y órganos: “El todo es más que la suma de las partes” y actúa sobre todos los planos del ser (mental, emocional, físico y espiritual).
§  Vibracional, por la forma de actuar de las esencias florales. Son patrones energéticos vehiculizados en agua que equilibran las estructuras energéticas de la persona, de forma parecida a otras terapias vibracionales como el Reiki o la Homeopatía.

Las Flores de Bach pueden ser tomadas de manera puntual y nos ayudan a aliviar estados de ánimo dolorosos e incómodos: insomnio, angustia, estrés, ansiedad, tristeza, depresión, apatía, soledad, nerviosismo, fobias, timidez, pesimismo, desesperanza, fatiga, problemas de concentración, duelos, separaciones afectivas, etc. Mejoran nuestra calidad de vida, pues al restablecer la armonía mental y emocional, se previenen o mejoran muchas enfermedades.

Tomadas de forma prolongada y dentro del contexto de una terapia de crecimiento personal, nos ayudan a ser más conscientes de nuestros conflictos, bloqueos, necesidades, etc. Nos aportan auto-conocimiento (o auto-conciencia) ayudándonos a conocernos para ir acercándonos poco a poco a nuestra verdadera personalidad.

Estos remedios nos aportan sinceridad, claridad, coherencia, autenticidad y en última instancia, libertad.

Las esencias florales son preparados vibracionales que conservan la cualidad energética única de una flor determinada. La flor recibe las energías del cosmos (del sol) a través del aire y las energías de la tierra (tallo y raíz). La flor mantiene una energía y una información propia con características individuales que pueden ser transferidas al agua en el método de preparación de la esencia.