Queridos amigos, pido disculpas por mi error. Como amablemente me han avisado, las fotos que acompañan a esta entrada no pertenecen a la Genciana Amarella utilizada por Bach, sino a otra del mismo género conocida como Genciana de primavera o Gentiana Verna.
Hace unos días una de mis alumnas me envió estas preciosas fotos de Gentian. Amante de las flores, y observadora de su signatura, me contó que le llamó la atención, primero, su color, y después, su ubicación, hacia el norte.
Hace unos días una de mis alumnas me envió estas preciosas fotos de Gentian. Amante de las flores, y observadora de su signatura, me contó que le llamó la atención, primero, su color, y después, su ubicación, hacia el norte.
Si reflexionamos sobre Gentian, observamos que como esencia nos aporta perseverancia, como decía mi alumna, es como si la planta dijese "al norte, sin perder el norte". Y efectivamente, Gentian nos enseña a seguir el camino que nos hemos trazado con perseverancia, sin flaquear, aunque las cosas a veces se tuerzan. El color azul intenso nos indica una mirada hacia el infinito, hacia la confianza, hacia seguir hacia adelante aunque a veces no entendamos con la razón el porqué de lo que nos sucede.
En este camino, hay obstáculos, aprendizaje, desánimo y expectativas.
Hay días soleados y días lluviosos. Y días de nubarrones negros.
Gentian nos regala su luz azulada, para aferrarnos y confiar en esos días en los que parece que lo que hacemos no da sus frutos.
Gentian nos brinda la fuerza y la fe para perseverar, para seguir apasionados por la vida y seguir hacia adelante sin entender todo lo que nos sucede. Puede que en un futuro, echando la vista atrás lo entendamos. O quizás, no lo entendamos nunca. Quizás.