Bienvenida o bienvenido a mi blog.

Mi deseo es crear un espacio donde poder transmitir mi amor por las esencias florales, base de mi trabajo en terapia y compartir algo que en realidad se ha convertido en mi forma de ver y sentir la vida.

Quiero compartir mis experiencias, conclusiones y reflexiones del día a día.
Me encantaría que si te apetece, aportes todo aquello que te parezca interesante, que debatas, que preguntes, que cuestiones, que juntos podamos seguir creando un espacio vivo, que las esencias florales y el legado que el Dr. Bach nos regaló, siga expandiéndose y cada vez llegue a más personas. Que cada vez seamos más quienes nos beneficiemos de la magia de las flores, que vayamos más allá de la simple toma de remedios florales y seamos capaces de comprender e integrar en nosotros que somos energía, que somos parte de la naturaleza, que sencillamente SOMOS, SOMOS, SOMOS.

Que en nosotros está la magia del cambio. Que somos los únicos responsables de lo que nos da la vida. Que tenemos poder. Que tenemos los recursos necesarios para conectar con nosotros mismos.

Podemos crear, podemos compartir, podemos sentir, podemos amar.
Podemos quedarnos donde estamos y hacerlo conscientemente.
Podemos decidir no hacer nada. Podemos decidir no decidir.

También podemos volar

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18 de noviembre de 2015

La Terapia Floral

La Terapia Floral consiste en la utilización
de esencias florales (minerales y/o animales) en el contexto de un mejoramiento global de la salud. Es una forma de nutrir y sostener la salud con la energía benéfica de la naturaleza, dentro de un contexto de atención humana plena de sabiduría y amor.

Para entender el uso terapéutico de las esencias florales es importante hacernos algunas preguntas sobre la naturaleza de la salud y la enfermedad: ¿qué es tener salud?, ¿qué causa la enfermedad?, ¿cuál es la relación mente y cuerpo? Entender estos conceptos desde el prisma en el que se basa la Terapia Floral es fundamental para  poder aplicarla más allá del concepto alopático de las esencias florales.

El concepto de Salud.

La Salud es la capacidad de participar plenamente en los ritmos de la vida, sintiendo y celebrando el pulso vital de la Naturaleza dentro de nuestro Ser.

La verdadera salud es algo más que “ir tirando”. Significa zambullirse en la vida, comprometiendo plenamente cuerpo y alma en todo lo que hacemos, el trabajo, la familia, la pareja, la vida social, la creatividad y nuestra búsqueda interior.

La salud es la capacidad de experimentar completamente la vida y convertirnos plenamente en nosotros mismos. Ser saludable es ser auténticamente uno mismo y no una identidad definida por el condicionamiento social, o la máscara (personalidad) adoptada para cumplir las expectativas ajenas. Se trata del “Yo” que expresa de manera original todo aquello que puedo ser.

Al despertar las capacidades innatas de nuestra alma, las esencias florales mejoran la salud en todos los niveles: físico, emocional y espiritual. 

No realizan esta tarea a través de la supresión de síntomas, ni alterando nuestra bioquímica, sino más bien actuando como catalizadores para fortalecer nuestro camino consciente hacia la curación.

Este camino pasa por el reconocimiento de que la enfermedad es una oportunidad que proviene de nuestra alma, que nos exige el autodescubrimiento y una actitud sensible hacia los demás y hacia el mundo que nos rodea. Es más, requiere que cambiemos nuestras actitudes, creencias y percepciones internas.

La enfermedad, desde un concepto más amplio que el síntoma físico, es un aviso de nuestra alma que, primero en voz baja y cada vez más intensamente, nos dice que algo no está bien en nosotros.

La enfermedad son emociones sofocadas y / o no gestionadas. Es la distancia entre lo que realmente somos y lo que creemos que somos y desde donde actuamos, pensamos y sentimos. Es nuestra parte de sombra con voz.

La salud se hace realidad cuando reconocemos esa parte de sombra y completamos nuestro ser con las luces y las sombras. 
Las esencias florales.
Las esencias florales actúan directamente sobre el Alma. El Alma es lo que nos mueve; es la pasión, el deseo, la lucha por lo que está más allá de nuestro alcance. Es también la profundidad de la experiencia, el descenso al dolor a la vulnerabilidad, la moralidad y la entrega.

Como la flor de la planta, el Alma humana expresa color, textura y sentimiento. Es un espacio interior en el que experimentamos el mundo exterior.
El alma humana, según Jung, puede armonizar sus diversos aspectos y encontrar su expresión singular en la vida. Es particularmente importante el encuentro con la sombra, las emociones y las actitudes no reconocidas que con frecuencia se mueven en sentido contrario a nuestras intenciones conscientes. Una vez que estos elementos negados son reconocidos, pueden ser gradualmente integrados a la consciencia.
                                     
Las esencias florales dejan el alma en libertad. Ellas alientan, en lugar de forzar el cambio, ejerciendo su efecto por resonancia vibracional en lugar de una intervención bioquímica. Las esencias estimulan un diálogo interior con los aspectos escondidos del Yo. Como resultado de ese “hablarle a nuestra alma”, se producen cambios emocionales y mentales muy profundos que pueden también producir alteraciones fisiológicas.
 Estos cambios, que no vienen impuestos desde el exterior; tienen lugar desde dentro de nosotros, a través de nuestra experiencia y esfuerzo.

La Terapia Floral del Dr. Bach 
Es un sistema de tratamiento natural y completo, compuesto por 38 remedios florales más un Remedio Rescate obtenidos de plantas y árboles silvestres.

Este sistema constituye una terapia energética vibracional holística que ayuda a restablecer la salud, contribuyendo a armonizar las disfunciones en los campos físico, emocional, mental y espiritual de todos los seres vivos, sean estos humanos, animales o vegetales.

Las esencias o remedios florales actúan equilibrando las emociones de la persona de manera:
§  Completa, porque los 38 remedios combinados, cubren todos los estados emocionales de la persona.
§  Holística, porque considera a la persona como un todo, no un conjunto de sistemas y órganos: “El todo es más que la suma de las partes” y actúa sobre todos los planos del ser (mental, emocional, físico y espiritual).
§  Vibracional, por la forma de actuar de las esencias florales. Son patrones energéticos vehiculizados en agua que equilibran las estructuras energéticas de la persona, de forma parecida a otras terapias vibracionales como el Reiki o la Homeopatía.

Las Flores de Bach pueden ser tomadas de manera puntual y nos ayudan a aliviar estados de ánimo dolorosos e incómodos: insomnio, angustia, estrés, ansiedad, tristeza, depresión, apatía, soledad, nerviosismo, fobias, timidez, pesimismo, desesperanza, fatiga, problemas de concentración, duelos, separaciones afectivas, etc. Mejoran nuestra calidad de vida, pues al restablecer la armonía mental y emocional, se previenen o mejoran muchas enfermedades.

Tomadas de forma prolongada y dentro del contexto de una terapia de crecimiento personal, nos ayudan a ser más conscientes de nuestros conflictos, bloqueos, necesidades, etc. Nos aportan auto-conocimiento (o auto-conciencia) ayudándonos a conocernos para ir acercándonos poco a poco a nuestra verdadera personalidad.

Estos remedios nos aportan sinceridad, claridad, coherencia, autenticidad y en última instancia, libertad.

Las esencias florales son preparados vibracionales que conservan la cualidad energética única de una flor determinada. La flor recibe las energías del cosmos (del sol) a través del aire y las energías de la tierra (tallo y raíz). La flor mantiene una energía y una información propia con características individuales que pueden ser transferidas al agua en el método de preparación de la esencia.


23 de enero de 2013

Estrés post- parto


Marta acude a consulta muy alterada emocionalmente. Hace 4 meses tuvo a su hijo, Pablo, y físicamente está muy nerviosa, habla muy rápido y muy enfadada, crispada. Me cuenta que lleva muy mal la crianza, está enfadada con el mundo y dice que se pasa mucho, sobretodo con su pareja a quien ataca consciente de que le está haciendo mucho daño. A lo largo de la sesión me va comentando que, tuvo un buen embarazo y que fue al parto sin mucho miedo. Sin embargo, durante el mismo, entró en estado de pánico, pasó muchísimo miedo y pensó incluso que podía morirse. Cuando le colocaron a su bebé sobre su pecho, dice que no sintió nada de lo que le habían dicho que iba a sentir, estaba agotada física y emocionalmente. A partir de ahí, la vuelta a casa, fue un caos, y dentro de ella hay muchas emociones encontradas, de amor-odio que hace que se sienta culpable. Sensación de no ser capaz de hacerlo bien como madre, enfado con su pareja, con la vida, con su hijo.
Por otro lado, está desbordada por la preocupación por su hijo, tiene miedo a que le suceda algo, y a la vez miedo a no saber qué hacer.
Dice que siente que la maternidad le queda grande, que si lo llega a saber no hubiera tenido hijos y se siente muy angustiada.
Como devolución, le explico que el parto ella lo ha vivido como un trauma que no ha empezado a elaborar y que toda la distorsión y todas las emociones que tiene como una olla a presión son consecuencia de esa situación de shock.
Le preparo una fórmula con las siguientes flores:
STAR OF BETHELEM, para el trauma y el shock que supuso el parto para ella. Para restaurarla emocionalmente.
SWEET CHESTNUT, para reducir la enorme angustia que toda esta situación le genera.
WALNUT, para el cambio que supone la maternidad, tanto a nivel corporal como físico, mental, cambio en la reorganización familiar, etc.
RED CHESTNUT, para el exceso de preocupación que siente por su hijo.
ELM, por el estrés, por el desbordamiento a todos los niveles que hace, entre otras cosas que crea que no es capaz de hacerlo bien como madre. Esta sensación está distorsionada, ella durante el embarazo no pensaba que no iba a ser capaz.
CHICORY, Sobretodo observo esta actitud con su pareja, a la que continuamente le achaca que no hace nada, y lo que hace lo hace mal. Siente que ella está dándolo todo y no recibe apoyo por su parte. También hay una parte inconsciente de chicory con su hijo, con un fuerte sentimiento de estar dando mucho y el niño no responde a sus expectativas.
HOLLY, está rabiosa, con mucha ira, está físicamente acalorada y se la añado a la fórmula porque ahora mismo no es capaz de ver y sentir el amor que siente por su hijo porque está enfadada.
PINE, todas estas emociones encontradas de amor- odio, de incapacidad de dar amor, de enfadarse con su hijo, hace que se sienta culpable.
 
Quedamos en vernos en 15 días para ver si el nivel de estrés, angustia y shock se han reducido, pero me llama a los 5 días para decirme que el cambio ha sido increible, se siente otra, mucho más aliviada, más tranquila y confiada. Su actitud con su pareja ha mejorado muchísimo y acepta la experiencia del parto.