Bienvenida o bienvenido a mi blog.

Mi deseo es crear un espacio donde poder transmitir mi amor por las esencias florales, base de mi trabajo en terapia y compartir algo que en realidad se ha convertido en mi forma de ver y sentir la vida.

Quiero compartir mis experiencias, conclusiones y reflexiones del día a día.
Me encantaría que si te apetece, aportes todo aquello que te parezca interesante, que debatas, que preguntes, que cuestiones, que juntos podamos seguir creando un espacio vivo, que las esencias florales y el legado que el Dr. Bach nos regaló, siga expandiéndose y cada vez llegue a más personas. Que cada vez seamos más quienes nos beneficiemos de la magia de las flores, que vayamos más allá de la simple toma de remedios florales y seamos capaces de comprender e integrar en nosotros que somos energía, que somos parte de la naturaleza, que sencillamente SOMOS, SOMOS, SOMOS.

Que en nosotros está la magia del cambio. Que somos los únicos responsables de lo que nos da la vida. Que tenemos poder. Que tenemos los recursos necesarios para conectar con nosotros mismos.

Podemos crear, podemos compartir, podemos sentir, podemos amar.
Podemos quedarnos donde estamos y hacerlo conscientemente.
Podemos decidir no hacer nada. Podemos decidir no decidir.

También podemos volar

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13 de septiembre de 2010

La apatía de Wild Rose


Wild Rose siempre me ha parecido una flor esquiva. Difícil de ver en terapia, quizás en parte porque quienes están en este estado, por propia definición, no tienen un especial interés en acudir a terapia, y por otro lado, porque, al aparecer junto a otras flores o estados emocionales esta se me despista.

Así como en Clematis, en un estado Wild Rose, tampoco hay una materialización de proyectos, ideas, cambios, movimiento. Lo que me despistaba era la creencia de que en este estado, a diferencia de Clematis, ni siquiera hay proyectos a realizar.
Y por tanto, tampoco la sensación de la persona de no estar viviendo la vida que le gustaría vivir, sino, una actitud de apatía y resignación evidentes.

Sin embargo, he descubierto que pueden darse juntas o muy cercanas en el tiempo esencias tan dispares a simple vista como Vervain y Wild Rose, donde, la persona puede bullir de ideas y proyectos que luego no se materializan. Si esto sucede una y otra vez, la persona puede acabar resignándose y desmotivada pues no encuentra la respuesta a la no realización de lo deseado.

Así mismo, Clematis y Wild Rose, tienen en común que en ambos estados, hay un desinterés por las circunstancias del presente y de nuevo, la falta de movimiento, y de motivación para promover los cambios que les lleven a la realización de sus sueños.

Acción. Hacer.

Wild Rose está ahí para cuando estamos apáticos, para cuando, aun teniendo proyectos e ideas que nos entusiasman sentimos que nos falta un "empujón" para entrar en acción.
Ese estado de apatía es un círculo en el que podemos entrar sin apenas darnos cuenta. ¿Por qué tengo la sensación de no empezar nada de lo que quiero? ¿Qué es lo que me frena para ponerme en movimiento, si tengo claro qué es y cómo lo tengo que hacer? Y este bucle de pensamientos y "no hacer" nos lleva a una mayor resignación.

Wild Rose nos devuelve la alegría de vivir, la confianza en nosotros mismos. Nos da el empuje para arrancar y entusiasmarnos. Nos aporta el soplo de energía necesario para materializar nuestros proyectos.
Y cuando vemos que hacemos, que ponemos en marcha mecanismos para conseguir lo que queremos, nos motivamos aún más y volvemos a sentir que tenemos de nuevo las riendas de nuestra vida.

27 de junio de 2010

Clematis


Las esencias florales nos dan aquello que necesitamos, y no siempre tiene por qué coincidir con aquello que queremos.

En el caso de Clematis, una persona que está en este estado emocional, se evade de una realidad que no le es grata, que le resulta dolorosa, creando en su mente y en su fantasía un futuro idealizado donde todo es tal y como quiere que sea.

La toma de la esencia les baja a tierra, a esa realidad que no quieren ver y a la que no se quieren enfrentar y la persona entonces, puede que no se sienta mejor, sino que, afloren a la superficie otros estados emocionales incómodos que antes estaban ocultos.

Pueden aparecer nuevas flores en diferentes ámbitos de su vida, puede aparecer, por ejemplo, la insatisfacción de una ocupación laboral poco grata; celos, rabia y dolor ante la no correspondencia de amor por parte de alguien del que esté enamorada, la frustración de proyectos deseados y no llevados a cabo, etc.

Como terapeutas y acompañantes en el proceso, debemos estar atentos a estas nuevas emociones e ir cambiando de preparado en función de ellas, pues quien acude a las flores y a nosotros, acude normalmente con la expectativa de encontrarse mejor, más animado, más feliz, y la toma de algunas esencias, como Clematis, puede remover y hacer que tomen conciencia de la cruda realidad y les cueste aceptar que eso mismo, es el camino necesario para empezar a encontrarse a sí mismo.

Pueden transmitirnos que en ellos no sienten ningún efecto de la flor y nosotros estar atentos a esas nuevas emociones, que en un primer momento pueden parecernos negativas y que sin embargo son un paso muy importante en el proceso.