
Wild Rose siempre me ha parecido una flor esquiva. Difícil de ver en terapia, quizás en parte porque quienes están en este estado, por propia definición, no tienen un especial interés en acudir a terapia, y por otro lado, porque, al aparecer junto a otras flores o estados emocionales esta se me despista.
Así como en Clematis, en un estado Wild Rose, tampoco hay una materialización de proyectos, ideas, cambios, movimiento. Lo que me despistaba era la creencia de que en este estado, a diferencia de Clematis, ni siquiera hay proyectos a realizar.
Y por tanto, tampoco la sensación de la persona de no estar viviendo la vida que le gustaría vivir, sino, una actitud de apatía y resignación evidentes.
Sin embargo, he descubierto que pueden darse juntas o muy cercanas en el tiempo esencias tan dispares a simple vista como Vervain y Wild Rose, donde, la persona puede bullir de ideas y proyectos que luego no se materializan. Si esto sucede una y otra vez, la persona puede acabar resignándose y desmotivada pues no encuentra la respuesta a la no realización de lo deseado.
Así mismo, Clematis y Wild Rose, tienen en común que en ambos estados, hay un desinterés por las circunstancias del presente y de nuevo, la falta de movimiento, y de motivación para promover los cambios que les lleven a la realización de sus sueños.
Acción. Hacer.
Wild Rose está ahí para cuando estamos apáticos, para cuando, aun teniendo proyectos e ideas que nos entusiasman sentimos que nos falta un "empujón" para entrar en acción.
Ese estado de apatía es un círculo en el que podemos entrar sin apenas darnos cuenta. ¿Por qué tengo la sensación de no empezar nada de lo que quiero? ¿Qué es lo que me frena para ponerme en movimiento, si tengo claro qué es y cómo lo tengo que hacer? Y este bucle de pensamientos y "no hacer" nos lleva a una mayor resignación.
Wild Rose nos devuelve la alegría de vivir, la confianza en nosotros mismos. Nos da el empuje para arrancar y entusiasmarnos. Nos aporta el soplo de energía necesario para materializar nuestros proyectos.
Y cuando vemos que hacemos, que ponemos en marcha mecanismos para conseguir lo que queremos, nos motivamos aún más y volvemos a sentir que tenemos de nuevo las riendas de nuestra vida.
Así como en Clematis, en un estado Wild Rose, tampoco hay una materialización de proyectos, ideas, cambios, movimiento. Lo que me despistaba era la creencia de que en este estado, a diferencia de Clematis, ni siquiera hay proyectos a realizar.
Y por tanto, tampoco la sensación de la persona de no estar viviendo la vida que le gustaría vivir, sino, una actitud de apatía y resignación evidentes.
Sin embargo, he descubierto que pueden darse juntas o muy cercanas en el tiempo esencias tan dispares a simple vista como Vervain y Wild Rose, donde, la persona puede bullir de ideas y proyectos que luego no se materializan. Si esto sucede una y otra vez, la persona puede acabar resignándose y desmotivada pues no encuentra la respuesta a la no realización de lo deseado.
Así mismo, Clematis y Wild Rose, tienen en común que en ambos estados, hay un desinterés por las circunstancias del presente y de nuevo, la falta de movimiento, y de motivación para promover los cambios que les lleven a la realización de sus sueños.
Acción. Hacer.
Wild Rose está ahí para cuando estamos apáticos, para cuando, aun teniendo proyectos e ideas que nos entusiasman sentimos que nos falta un "empujón" para entrar en acción.
Ese estado de apatía es un círculo en el que podemos entrar sin apenas darnos cuenta. ¿Por qué tengo la sensación de no empezar nada de lo que quiero? ¿Qué es lo que me frena para ponerme en movimiento, si tengo claro qué es y cómo lo tengo que hacer? Y este bucle de pensamientos y "no hacer" nos lleva a una mayor resignación.
Wild Rose nos devuelve la alegría de vivir, la confianza en nosotros mismos. Nos da el empuje para arrancar y entusiasmarnos. Nos aporta el soplo de energía necesario para materializar nuestros proyectos.
Y cuando vemos que hacemos, que ponemos en marcha mecanismos para conseguir lo que queremos, nos motivamos aún más y volvemos a sentir que tenemos de nuevo las riendas de nuestra vida.

