Bienvenida o bienvenido a mi blog.

Mi deseo es crear un espacio donde poder transmitir mi amor por las esencias florales, base de mi trabajo en terapia y compartir algo que en realidad se ha convertido en mi forma de ver y sentir la vida.

Quiero compartir mis experiencias, conclusiones y reflexiones del día a día.
Me encantaría que si te apetece, aportes todo aquello que te parezca interesante, que debatas, que preguntes, que cuestiones, que juntos podamos seguir creando un espacio vivo, que las esencias florales y el legado que el Dr. Bach nos regaló, siga expandiéndose y cada vez llegue a más personas. Que cada vez seamos más quienes nos beneficiemos de la magia de las flores, que vayamos más allá de la simple toma de remedios florales y seamos capaces de comprender e integrar en nosotros que somos energía, que somos parte de la naturaleza, que sencillamente SOMOS, SOMOS, SOMOS.

Que en nosotros está la magia del cambio. Que somos los únicos responsables de lo que nos da la vida. Que tenemos poder. Que tenemos los recursos necesarios para conectar con nosotros mismos.

Podemos crear, podemos compartir, podemos sentir, podemos amar.
Podemos quedarnos donde estamos y hacerlo conscientemente.
Podemos decidir no hacer nada. Podemos decidir no decidir.

También podemos volar

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5 de febrero de 2017

LOS RECURSOS ESTÁN EN NOSOTROS



Una de tantas cosas que me emocionan en terapia es la certeza de saber que en cada uno de nosotros están los recursos necesarios para crecer y evolucionar, resolviendo aquello que nos angustia y bloquea.

Cuando una persona se sienta frente a mí, y van apareciendo las flores, observo la capacidad para sacar de sí misma los recursos necesarios para sentirse mejor. Las flores, las esencias, nos recuerdan lo que somos, nos reconectan con los potenciales que tenemos y que hemos olvidado. Podemos estar tan alejados de lo que realmente queremos y sentimos que nos hemos hecho una idea de lo que somos muy diferente a la realidad.


Hemos asumido creencias limitantes, compromisos, ideas de lo que es correcto e incorrecto; nos hemos convencido de que esa es la vida que queremos o nos ha tocado vivir, y no sabemos por qué nos sentimos infelices.

Comenzar un proceso con flores, hace que nos cuestionemos todas estas verdades, nuestra voz interior nos habla cada vez más fuerte, cada vez nos cuesta más hacerle caso omiso y van llegando los cambios, pequeños o grandes.

 Walnut nos puede acompañar en las decisiones, en el miedo a lo desconocido. Nos aporta esa pizca de sal para atrevernos a fluir con la vida.

Chestnut Bud, nos ayuda a conectar con nosotros mismos, para aprender de las experiencias cotidianas, para exprimir de las cosas que nos suceden, aquello que nos puede servir para una próxima vez. Nos ayuda a vivir los errores, no como errores, sino como oportunidades de aprender y de aceptarnos tal y como somos.

Agrimony nos acerca un poquito más a lo que sentimos y lo que queremos. El esfuerzo cotidiano que supone luchar contra algo que está dentro de nosotros se difumina y las emociones que tememos pierden parte de su negrura.

Así podríamos seguir con cada una de las flores. Cada una de ellas nos muestra el camino y las capacidades y recursos que hay en nosotros mismos.

Comencemos el viaje.





3 de febrero de 2017

Esencias Armonía

Os cuento mi nueva odisea en el mundo floral. Como muchos ya me conocéis o por amistad, o por haber coincidido en alguna de mis formaciones o talleres, estoy absolutamente comprometida con la Terapia Floral, las esencias florales y por supuesto con el legado que el Doctor Edward Bach nos dejó, así como con su filosofía de la sanación.
 
Sabéis que desde hace muchos años ya, me dedico a pasar consulta terapéutica y floral y que además mi inquietud me llevó a expandir sus beneficios a través de cursos, charlas y formaciones más largas, poniendo todo mi empeño en dar formaciones y talleres reconocidos por SEFLOR, para dar una coherencia y una seriedad mayor a todo aquello que aprendemos y que luego vamos a utilizar acompañando a personas que en la mayoría de las veces están sufriendo.
 
Se habla y se ha escrito mucho de cada una de las flores, pero creo que es fundamental que lo que se dice coincida con la esencia de cada flor, y para eso, creo que es necesaria una supervisión del profesorado para que los alumnos sepan que esa información se ajusta a la realidad.
 
Comenzando este año 2017, la vida me reservaba una grata sorpresa. Me propusieron ser distribuidora de una marca de esencias florales de Bach en la zona norte, Navarra y País Vasco. Y escuchando en mi interior me di cuenta rápidamente que eso significaba poder continuar la labor que amo y es, tener en mi mano la posibilidad de seguir expandiendo este maravilloso sistema de sanación.
 
Las esencias florales ARMONÍA son hermosas y un buen ejemplo de lo que yo promulgo en muchos sentidos.
 
Han aparecido en mi vida también para darle un nuevo empujón y nueva energía y han hecho que mi entusiasmo crezca como la espuma y sobretodo, me han reafirmarme en mi camino escogido.
 
En estos momentos, por todo esto, puedo deciros que tenéis a vuestra disposición las esencias de Bach, en formato de 15ml y 30 ml y los kits completos, en un precioso estuche hecho de corcho que realmente es una preciosidad.
 
Puede serviros para aquellos que necesitéis reponer esencias de vuestros kits.
 
Podéis poneros en contacto conmigo tanto por teléfono como por mail. Y en función de cada caso concreto y estando relativamente cerca de casi todo (jiji), mi intención es que según vuestro pedido hablaríamos de cómo hacéroslo llegar. Si conocéis a alguien que pueda estar interesado/a, por favor, pasadle este mail; o si conocéis de algún lugar que quiera proponer algún taller, charla o curso, o bien le deis mi contacto o me lo paséis a mí.
 
 

Un abrazo floral y deseo que os haya gustado mi nueva odisea.
 
Tfno: 606 67 40 43 / rosalegarra@gmail.com /

18 de noviembre de 2015

La Terapia Floral

La Terapia Floral consiste en la utilización
de esencias florales (minerales y/o animales) en el contexto de un mejoramiento global de la salud. Es una forma de nutrir y sostener la salud con la energía benéfica de la naturaleza, dentro de un contexto de atención humana plena de sabiduría y amor.

Para entender el uso terapéutico de las esencias florales es importante hacernos algunas preguntas sobre la naturaleza de la salud y la enfermedad: ¿qué es tener salud?, ¿qué causa la enfermedad?, ¿cuál es la relación mente y cuerpo? Entender estos conceptos desde el prisma en el que se basa la Terapia Floral es fundamental para  poder aplicarla más allá del concepto alopático de las esencias florales.

El concepto de Salud.

La Salud es la capacidad de participar plenamente en los ritmos de la vida, sintiendo y celebrando el pulso vital de la Naturaleza dentro de nuestro Ser.

La verdadera salud es algo más que “ir tirando”. Significa zambullirse en la vida, comprometiendo plenamente cuerpo y alma en todo lo que hacemos, el trabajo, la familia, la pareja, la vida social, la creatividad y nuestra búsqueda interior.

La salud es la capacidad de experimentar completamente la vida y convertirnos plenamente en nosotros mismos. Ser saludable es ser auténticamente uno mismo y no una identidad definida por el condicionamiento social, o la máscara (personalidad) adoptada para cumplir las expectativas ajenas. Se trata del “Yo” que expresa de manera original todo aquello que puedo ser.

Al despertar las capacidades innatas de nuestra alma, las esencias florales mejoran la salud en todos los niveles: físico, emocional y espiritual. 

No realizan esta tarea a través de la supresión de síntomas, ni alterando nuestra bioquímica, sino más bien actuando como catalizadores para fortalecer nuestro camino consciente hacia la curación.

Este camino pasa por el reconocimiento de que la enfermedad es una oportunidad que proviene de nuestra alma, que nos exige el autodescubrimiento y una actitud sensible hacia los demás y hacia el mundo que nos rodea. Es más, requiere que cambiemos nuestras actitudes, creencias y percepciones internas.

La enfermedad, desde un concepto más amplio que el síntoma físico, es un aviso de nuestra alma que, primero en voz baja y cada vez más intensamente, nos dice que algo no está bien en nosotros.

La enfermedad son emociones sofocadas y / o no gestionadas. Es la distancia entre lo que realmente somos y lo que creemos que somos y desde donde actuamos, pensamos y sentimos. Es nuestra parte de sombra con voz.

La salud se hace realidad cuando reconocemos esa parte de sombra y completamos nuestro ser con las luces y las sombras. 
Las esencias florales.
Las esencias florales actúan directamente sobre el Alma. El Alma es lo que nos mueve; es la pasión, el deseo, la lucha por lo que está más allá de nuestro alcance. Es también la profundidad de la experiencia, el descenso al dolor a la vulnerabilidad, la moralidad y la entrega.

Como la flor de la planta, el Alma humana expresa color, textura y sentimiento. Es un espacio interior en el que experimentamos el mundo exterior.
El alma humana, según Jung, puede armonizar sus diversos aspectos y encontrar su expresión singular en la vida. Es particularmente importante el encuentro con la sombra, las emociones y las actitudes no reconocidas que con frecuencia se mueven en sentido contrario a nuestras intenciones conscientes. Una vez que estos elementos negados son reconocidos, pueden ser gradualmente integrados a la consciencia.
                                     
Las esencias florales dejan el alma en libertad. Ellas alientan, en lugar de forzar el cambio, ejerciendo su efecto por resonancia vibracional en lugar de una intervención bioquímica. Las esencias estimulan un diálogo interior con los aspectos escondidos del Yo. Como resultado de ese “hablarle a nuestra alma”, se producen cambios emocionales y mentales muy profundos que pueden también producir alteraciones fisiológicas.
 Estos cambios, que no vienen impuestos desde el exterior; tienen lugar desde dentro de nosotros, a través de nuestra experiencia y esfuerzo.

La Terapia Floral del Dr. Bach 
Es un sistema de tratamiento natural y completo, compuesto por 38 remedios florales más un Remedio Rescate obtenidos de plantas y árboles silvestres.

Este sistema constituye una terapia energética vibracional holística que ayuda a restablecer la salud, contribuyendo a armonizar las disfunciones en los campos físico, emocional, mental y espiritual de todos los seres vivos, sean estos humanos, animales o vegetales.

Las esencias o remedios florales actúan equilibrando las emociones de la persona de manera:
§  Completa, porque los 38 remedios combinados, cubren todos los estados emocionales de la persona.
§  Holística, porque considera a la persona como un todo, no un conjunto de sistemas y órganos: “El todo es más que la suma de las partes” y actúa sobre todos los planos del ser (mental, emocional, físico y espiritual).
§  Vibracional, por la forma de actuar de las esencias florales. Son patrones energéticos vehiculizados en agua que equilibran las estructuras energéticas de la persona, de forma parecida a otras terapias vibracionales como el Reiki o la Homeopatía.

Las Flores de Bach pueden ser tomadas de manera puntual y nos ayudan a aliviar estados de ánimo dolorosos e incómodos: insomnio, angustia, estrés, ansiedad, tristeza, depresión, apatía, soledad, nerviosismo, fobias, timidez, pesimismo, desesperanza, fatiga, problemas de concentración, duelos, separaciones afectivas, etc. Mejoran nuestra calidad de vida, pues al restablecer la armonía mental y emocional, se previenen o mejoran muchas enfermedades.

Tomadas de forma prolongada y dentro del contexto de una terapia de crecimiento personal, nos ayudan a ser más conscientes de nuestros conflictos, bloqueos, necesidades, etc. Nos aportan auto-conocimiento (o auto-conciencia) ayudándonos a conocernos para ir acercándonos poco a poco a nuestra verdadera personalidad.

Estos remedios nos aportan sinceridad, claridad, coherencia, autenticidad y en última instancia, libertad.

Las esencias florales son preparados vibracionales que conservan la cualidad energética única de una flor determinada. La flor recibe las energías del cosmos (del sol) a través del aire y las energías de la tierra (tallo y raíz). La flor mantiene una energía y una información propia con características individuales que pueden ser transferidas al agua en el método de preparación de la esencia.


20 de noviembre de 2013

Conectar con la persona desde su modelo del mundo (Terapia Floral y PNL III)

 
 Tengo claro que como personas, no nos limitamos a ser o estar sólo en una determinada flor, o estado emocional.

Parto de la base de que cada uno somos mucho más que eso, que ya sólo a lo largo de un día, podemos y de hecho pasamos, de un estado a otro con increíble facilidad. Sin embargo, observar desde una mirada floral nos puede dar, de un solo golpe de vista, mucha información de quien tenemos delante. Intuir, sentir o ver a alguien en un estado o en una flor concreta, nos aporta muchísima información, que luego tendremos que  matizar, analizar y concretar. Nos ayuda a hacernos una idea más clara de su mapa y por tanto nos ayuda a sintonizar con ella en su propio terreno, conectar y empatizar desde su modelo del mundo.

 
Reconocerle en una flor me dice cuándo y dónde actúa de una determinada manera, con quien. Me puedo hacer una primera idea de sus capacidades, recursos, de sus creencias limitantes, de cómo se ve, quién cree que es, etc. Me facilita información sobre  desde dónde o para qué hace algo, cuáles pueden ser sus miedos, sus “carencias”… Cuál es su visión del mundo, la intención positiva de su estado, sus intentos de solución frustrados, sus recursos conscientes o inconscientes, e incluso el balanceo de una flor a otra, me pueden indicar hacia dónde puede dirigirse en el cambio, qué obstáculos y  actitudes cronificados  presenta.

Siempre desde la perspectiva de que cada uno somos diferentes, desde la sorpresa y no dar nada por hecho, porque la combinación floral es infinita y  también la combinación de estados emocionales de cada ser humano.

28 de junio de 2013

Mente y Cuerpo constituyen un sistema integrado y están en continuo proceso de transformación (Parte II)


Todo lo que hacemos, nuestra mente y nuestro cuerpo están íntimamente relacionados. Durante siglos, el devenir del conocimiento humano supuso erróneamente que la mente (y el espíritu) iban por un camino y el cuerpo y la conducta, por otro, y nada los vinculaba. Ahora sabemos que no es así: nuestros estados mentales y anímicos influyen en el cuerpo y los diferentes estados del cuerpo también tienen su incidencia en nuestros psiquismos y nuestras emociones.

Este sistema mente-cuerpo se caracteriza por interactuar como un circuito abierto de comunicación: ambos interactúan e influyen entre sí. Esto se ve confirmado por el hecho de que un cambio en uno afecta de algún modo al otro: ambos son parte de la ecología del ser humano.

Es por ello que un buen estado de ánimo es fundamental para recuperarnos de una dolencia física, de la misma forma en que los estados mentales “negativos” pueden devenir en síntomas físicos y hasta enfermedades concretas.

La PNL  entiende al ser humano como un sistema  integrado y opera con función de esa concepción.

Bach postuló al hombre como Unidad, en la que Alma, Cuerpo y Mente eran partes de uno y desde la cual la cura se orienta a restablecer la armonía entre alma y mente: “... la disociación entre nuestra alma y nuestra personalidad y el mal o crueldad frente a los demás... cualquiera de estas dos cosas da lugar a un conflicto que desemboca en la enfermedad”.

El sistema floral de Bach no es estático sino que va evolucionando con el individuo, cubriendo las necesidades presentes del individuo acompañándole en su proceso de vida y sanación.  Las esencias florales se adecuan a las capacidades y recursos con los que estamos en contacto abriendo el espectro al ritmo que necesitamos.

16 de junio de 2013

Terapia Floral y PNL (parte I)


     En el pasado IV Congreso de Terapia Floral organizado por SEDIBAC, presenté la ponencia "Terapia Floral y PNL, Sumando miradas".
      Creo que muchos y muchas de los que amamos las flores, vamos, en nuestra vida cotidiana, sin darnos cuenta, traduciendo al lenguaje floral nuestras experiencias.
    A lo que nos sucede, le ponemos nombre de flor, a lo que sentimos y a lo que observamos. A los conceptos, a las ideas...
Fue por eso, que cuando yo estaba aprendiendo sobre PNL lo hacia con una mirada floral. De esa mirada, surgió la idea de plasmarlo en papel y de ahí, de compartirlo.
   Para mi, a la PNL, las flores le aportan calor y color y estas reciben otra manera de entender y analizar la información para poder acompañar en terapia o a nosotros mismos en el camino del conocimiento personal.
   Me dejé muchas cosas en el tintero, fueron unas pinceladas, que pueden ayudar a que cada uno  dibujemos nuestro propio cuadro.
 
 
AXIOMAS de PNL:
 
   La PNL se sustenta en unas presuposiciones básicas que no pretenden ser verdades absolutas. La idea es que, si nosotros integramos esas presuposiciones en nuestra vida, vamos a ser capaces de mejorar nuestra comunicación, nuestras relaciones y nuestro autoconocimiento.
   Estas presuposiciones o axiomas, tienen muchos paralelismos con la filosofía de Bach.
 
"EL MAPA NO ES EL TERRITORIO":
 
    Cada persona tenemos un mapa de la realidad diferente, único. Ni mejor ni peor que el mapa de la realidad de otra persona. Cada uno de nosotros experimentamos la vida de manera distinta, y un acontecimiento es vivido  de forma personal por cada uno.
     Este mapa de la realidad está definido por nuestro carácter, por nuestras circunstancias vitales, por lo aprendido y heredado de nuestra familia, por nuestras creencias, etc.
      Funcionamos a través de él, reaccionamos, sentimos, pensamos y actuamos en función de nuestro mapa y es fundamental integrar que los demás tienen un mapa diferente al nuestro, que actúan, sienten y piensan según su visión de la realidad.
     Esta premisa nos aporta flexibilidad, empatía, comprensión hacia el otro y hacia uno mismo.
    Nos acerca al otro.
    Porque si soy capaz de acercarme desde su mapa, voy  a ser capaz de comprender, y de aceptar, que, mi verdad no es la única verdad, que cada uno caminamos con unos zapatos diferentes y podemos empezar a sumar.
 
     Si ahora nos detenemos a leer lo que decía Bach sobre la enfermedad, observamos que para él, con sus palabras, también existía un mapa de la realidad para cada uno de nosotros:
 
 
 
“NO CONSIDEREIS LA ENFERMEDAD, PENSAD SÓLO EN CÓMO VE LA VIDA EL ENFERMO”.
(los doce curadores y otros remedios, 1933)

 
 
      "...  TRATAR AL PACIENTE DE ACUERDO A SU ESTADO DE ÁNIMO,   
       CARÁCTER E INDIVIDUALIDAD..."
 
(Conferencia de Wallingford, sep. 1936)

 
    Aquí os dejo, para la reflexión y la suma de miradas, estas aportaciones de Edward Bach.
 
Otro día más.
 
 
 
 
 
 
 

13 de septiembre de 2012

Terapia Floral y nuestr@ niñ@ intern@

      Hoy me ha llegado esta fotografía, preciosa e ilustrativa.
     Quizás tiene muchas formas de interpretarla, no sé, a mi me ha llegado directa al corazón de mi niña interior, a la a veces dolorida y a la a veces feliz, a la de los sueños y las ilusiones,a la de las pérdidas y a la de la soledad, a  la del juego y a la de las responsabilidades cotidianas. A la niña de sonrisa y la niña de lágrimas, a la protegida y a la enfadada. A la que amaron y a la que fallaron.
    Me ha colocado el pensamiento y el deseo cerca y profundamente al lado de lo que también yo soy y que a veces olvido.
     Y siento una inmensa gratitud por la posibilidad de curar aquello que aún no está cerrado, lo que escuece.
      Inmensa gratitud a las flores que me acompañan con una luz encendida para iluminar lo oscuro, la sombra, lo desconocido que se manifiesta a veces y da miedo. Y también o hermoso, la belleza interior de cada uno de nosotros, los dones, las infinitas posibilidades, la alegría, y la capacidad de sorprenderme cada día.
 


impatiens y el desapego a los resultados




      Sabemos que la esencia floral Impatiens, ayuda a aquellas personas que se irritan porque sienten que el ritmo de los demás es muy lento; a quienes prefieren hacer las cosas solos, por no tolerar ni aceptar que los demás necesitan más tiempo que ellos. Prefieren terminar lo que hacen rápido, antes que hacerlo despacio y bien. Tienen altos niveles de irritabilidad, van acelerados y se enfadan con facilidad. Muchas veces terminan la frase de su interlocutor porque se impacientan.
       Es una esencia tipológica, asi que hay personas que tienen muy marcado ese estado en todas las fecetas de su vida.
       En niños asi como en adultos, un impatiens quiere que todo suceda ya, y se enfada si no lo consigue.
       Por otro lado, hay momentos en nuestra vida que, sin ser un estado que nos caracterice, se hace patente esa espera, el nerviosismo, la aceleración.
    Cuando nos sentimos nerviosos, acelerados, cuando tenemos la sensación de ir corriendo por la vida, cuando actuamos, hacemos, ponemos en marcha proyectos y sentimos que no se materializan tan rápido como desearíamos.
      Cuando escribimos mails y nos irritamos porque no nos contestan, cuando nos parece que el resto del mundo se toma las cosas con demasiada calma...
      Cuando nos sentimos inquietos y no podemos dormir. Cuando estamos demasiado pendientes de los resultados. Cuando nos parece que las semillas que hemos plantado no florecen y vamos a miralas mil veces a ver si aparece una hojilla...
       La diferencia con la velocidad de un vervain, está en que al vervain le parece que le falta tiempo para hacer todo lo que quiere hacer, se le ve inquieto, pero porque quiere hacer muchas cosas.
       El impatiens está inquieto porque siente que es el otro quien le frena.
       La esencia floral de Impatiens nos ayuda a frenar el ritmo, a relajarnos, a aceptar que los demás tienen una forma diferente, más lenta que nosotros de hacer las cosas.
       Impatiens nos ayuda a despegarnos de los resultados. Hacemos todo aquello que queremos hacer y dejamos que siga su curso, pacientemente, a su ritmo, nos hace sentir que todo está bien, que todo fluye y que todo llegará a su debido tiempo.
       Nos ayuda a llegar por la noche a nuestra cama y descansar, con la seguridad de haber hecho lo que queríamos hacer y permitiendo que los resultados se materialicen pausadamente.
 
 
 

13 de agosto de 2011

regenerarse con olive


Hace unos dias me venía a la cabeza una de esas escenas de película, donde a alguien, le dan una paliza y esta caído en el suelo. Donde dolorido, aturdido y sin fuerzas, intenta levantarse y recibe una patada en el estómago que vuelve a tumbarlo. Y asi hace varios intentos, hasta que deja de intentarlo más.
También me vino a la memoria que algunas veces aparece de pronto una mano amiga que le ayuda a levantarse, que le dice palabras de aliento y que lo cobija hasta que se recupera.
Así me imagino Olive, como esa mano que regenera después de estar golpeado por la vida, cuando hay un agotamiento fisico, mental y emocional que impide seguir caminando, cuando suceden tantos acontecimientos uno detrás de otro, que no hay espacio ni tiempo para lamerse las heridas y volver a levantarse.
Olive regenera, aporta energía y flexibilidad tras el abatimiento.

 Y lo que descansa una...

7 de abril de 2011

Flores de Bach para la madre...

Hoy voy a compartir un caso. Lo quiero compartir fundamentalmente, porque... me olvidé de la madre.


Eider es amiga mía, y a los dos meses de dar a luz a su hija Jaione, me pidió flores, estaba agotada, física y emocionalmente tras el parto, una serie de mastitis que le obligaron a dejar de darle el pecho, un postparto duro... le di, Pine y Larch, por la culpa, por la sensación de fracaso, Olive, para regenerar y revitalizar, Star of bethelem, por el parto, postparto, para curar heridas emocionales. Walnut, para acompañarla en la nueva etapa de su vida y red chestnut, porque mostraba una gran preocupación por su hija, por el tema de la lactancia materna.


Cuando su hija tenía 9 meses, volvió a pedirme flores, esta vez, no para ella, sino para Jaione. Había comenzado en la guardería, no se adaptaba, lloraba continuamente y no se quería separar de ella o de la profesora. Le di, Chicory, Walnut, Heather, Red Chestnut, Mímulus, Willow y Honeysuckle.


Desde entonces, y cada cierto tiempo, mi amiga me iba pidiendo flores, la demanda era diferente cada vez, sin embargo, lo principal era la dificultad de Jaione para dormir. Unas veces parecían miedos, pesadillas, la gran mayoria de las veces el apego hacia su madre era muy evidente, sólo quería con ella, que fuese su madre la que fuese si llamaba o lloraba, etc. Durante mucho tiempo, y nunca en un contexto terapeútico, yo iba modificando el combinado floral, con pocos resultados. Veíamos cambios en algunos puntos, guardería, relación con su padre, pero yo seguía sintiendo que no, que se me escapaba algo. Las últimas veces, le dije a la madre que ella también tomase las mismas flores... y todo seguía prácticamente igual...

Probé con Chicory, Heather, Aspen, Mímulus, Agrimony, Cherry Plum...

Y me decía a mí misma "no, no,no..".


Hace unas semanas, compartiendo charla y café de plaza, mi amiga, empezó a hablar... y entonces, me di cuenta. Me di cuenta de que no la había perdido de vista, pero como actriz secundaria, cuando era ella la actriz principal¡¡


Me habló de su apego, de su lucha interna, de su dos partes, de la parte que necesitaba espacio y tiempo para ella misma y de la parte culpable, la que tiene que estar ahí. Me habló de su culpa y de su angustia. De su rabia hacia sí misma proyectada hacia su pareja, el enfado...

Le propuse empezar a darle flores a ella.

Le puse Pine, por la culpa, que siente sólo por desear o necesitar tiempo para ella. Red Chestnut por la preocupación hacia su hija y por la relación simbiótica con ella, Chicory, por el desapego, para soltar, abrir el espacio y el acceso real a su pareja a la crianza, Holly, por la rabia, hacia si misma, Centaury y Agrimony, para conectar con sus deseos, poner límites, reconocer y expresar sus emociones y lo que realmente quiere y Oak, por la autoexigencia, el cuidado de su hija como obligación.


Hoy he vuelto a estar con ella. Me comentaba que ella no se notaba mucho cambio, pero que su hija llevaba unos días mejor, diferente. Profundizando un poco, sin darse cuenta, ella ha ido cambiando sutilmente su conducta y sus emociones, pone límites y se siente un poco menos culpable.


Seguiremos...

Yo aprendiendo, me había centrado en una parte y estaba obviando la otra pieza... Pero las flores van haciendo su trabajo y antes o después, nos van mostrando el camino con su luz.

Y me siento agradecida por la oportunidad de aprender.

15 de marzo de 2011

Honeysuckle


Hace unos días, una persona en terapia me comentaba que se había dado cuenta de que no vivía el presente en plenitud. Hasta ese momento, es cierto que una flor que le caracterizaba a menudo era Gorse, la desesperanza, la sensación y la creencia de que el futuro no le iba a aportar nada nuevo, que las cosas no iban a cambiar para ella.
Pero se había dado cuenta de que había otra parte en ella que mantenía esa desesperanza. Me contaba que cada día, pensaba, palabras textuales " Creo que ya he tenido de todo en la vida y no lo he sabido aprovechar y valorar, ya pasó mi tiempo y sin ello me he quedado". Y este pensamiento lo tiene cada día. Es decir, cada día, piensa que "ayer" tuvo algo y no lo supo aprovechar. Creo que hay una gran parte de Gorse en este pensamiento, y también una gran parte de honeysuckle, tan tan cercano en el tiempo y tan actualizado, que por lo menos a mí, me pasaba desapercibido. El creer cada día que el anterior fue mejor, no poder disfrutar y vivir el presente y la desesperanza de un tiempo que ya no va a volver, alimenta y mantiene una actitud gorse, que creo que a la vez retroalimenta al honesuckle.
Normalmente, podemos reconocer este estado emocional como fruto de una añoranza más global, más definida, sin embargo, aquí aparece, renovándose cada día. Cada día vivido como pérdida de algo que tuvo, que fue y que no va a volver.
Volvamos al presente, apreciando lo que cada día de hermoso nos aporta la vida.

19 de noviembre de 2010

... y de nuevo larch


Hay días, como hoy, que saboreo las esencias. Sus recovecos, sus misterios, sus sorpresas. Me vuelvo a sorprender con lo nuevo, o con lo viejo reconocido, con lo intuído.

Hay días, como hoy, en los que mi corazón da un salto en el pecho. Se expande. Se maravilla.

Algo se define, algo se descubre, algo, de repente, encaja en el puzzle y toma un sentido.

Hay días, como hoy, que son espejo. Y reflejo.

Entonces, en días como hoy, me cuesta ordenar mi cabeza vervenera. Quiero y me cuesta poner en palabras lo sentido.

Esta tarde, he visto en consulta a una chica, es su tercera cita. Comenzó en terapia por su timidez; Por sus miedos a enfrentarse al grupo. Ella se dedica a temas relacionados con el espectáculo, la creatividad, y frente al grupo se bloqueaba.
Ella no se sentía con la capacidad de hacerlo bien, con la capacidad para expresar lo que realmente quería expresar. Y procuraba hacerse pequeña y desaparecer.
Esa vez, entre otras flores, le di Larch y Mímulus.
En la siguiente cita me comentó que sentía menos miedo, se sentía más atrevida.
Y en esta última sesión, me comentó que seguía sintiendose menos capaz que otros, que se comparaba, y que le sorprendía cuando los demás le decían lo bien que lo había hecho.
Y entonces, me dijo, que cuando le alababan, ella interiormente sabía que lo había hecho bien, entonces, brotaba otra emoción, el miedo a la prepotencia, al orgullo.

Y aquí es donde mi cabeza empieza a dar vueltas, a subir y bajar, de lo externo a lo profundo, de lo visible a lo invisible, a los matices, a la intención positiva de mantenernos en un estado emocional que nos incomoda y que a la vez nos ayuda a no enfrentarnos a nuestra sombra, a lo que tememos, a mantener esos "defectos" que nos rechinan a buen recaudo.

En un principio nos parece incongruente y contradictorio.

Cuando estoy en Larch, ¿por qué prefiero mantenerme en este estado una y otra vez?
¿Tengo miedo al fracaso, a no alcanzar las expectativas que otros tienen puestas en mí? Creo que sí.
¿Tengo miedo al éxito, miedo a demostrar que sí puedo y por tanto, tener que seguir demostrando luego que sigo siendo capaz? Creo que sí.

¿Y más profundamente?
¿Cuando se me pone delante "la falsa modestia"?
¿Temo caer en la arrogancia? ¿En la prepotencia? ¿Admito que hay una parte de mí que se siente especial y diferente a los demás? Creo que también.

Y creo que este es el motivo por el cual, me aferro al no cambio, me aferro a creerme menos que los demás, porque tengo pánico a pasarme al otro lado lado y creerme más.

Y puedo observarme, ¿qué me pasa cuando estoy frente a alguien que me provoca rechazo por su actitud superior, prepotente? ¿Qué me rechina? ¿Qué refleja de mí y que no admito?
¿Qué cualidades admiro en los demás?
Creo que es interesante ponerme delante de lo que rechazo y de lo que admiro en los demás, porque me da información de lo que quiero desarrollar en mí y de lo que me esfuerzo en ocultar.

El equilibrio lo encuentro admitiendo y reconociendo mi parte de sombra. Esa que que siente satisfacción cuando me alaban, reconociendo como mía la prepotencia, el orgullo y la arrogancia.
Desde ahí, reconocer que todos y cada uno tenemos cualidades especiales para desarrollar.
Que todos y cada uno tenemos cosas que aportar al mundo.
Reconociéndome en el orgullo puedo trabajar desde la humildad. La sincera.
Disfrutar con cualquier cosa que haga.
Y expandirme, desplegar todos mis potenciales, avanzar y crecer.