Bienvenida o bienvenido a mi blog.

Mi deseo es crear un espacio donde poder transmitir mi amor por las esencias florales, base de mi trabajo en terapia y compartir algo que en realidad se ha convertido en mi forma de ver y sentir la vida.

Quiero compartir mis experiencias, conclusiones y reflexiones del día a día.
Me encantaría que si te apetece, aportes todo aquello que te parezca interesante, que debatas, que preguntes, que cuestiones, que juntos podamos seguir creando un espacio vivo, que las esencias florales y el legado que el Dr. Bach nos regaló, siga expandiéndose y cada vez llegue a más personas. Que cada vez seamos más quienes nos beneficiemos de la magia de las flores, que vayamos más allá de la simple toma de remedios florales y seamos capaces de comprender e integrar en nosotros que somos energía, que somos parte de la naturaleza, que sencillamente SOMOS, SOMOS, SOMOS.

Que en nosotros está la magia del cambio. Que somos los únicos responsables de lo que nos da la vida. Que tenemos poder. Que tenemos los recursos necesarios para conectar con nosotros mismos.

Podemos crear, podemos compartir, podemos sentir, podemos amar.
Podemos quedarnos donde estamos y hacerlo conscientemente.
Podemos decidir no hacer nada. Podemos decidir no decidir.

También podemos volar

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23 de agosto de 2012

flores para los ojillos de Jim, un setter inglés

Hace unos tres meses más o menos y en una conversación casual, un amigo me comentó que tenía un setter inglés con un problema en los ojos.Tenía una conjuntivitis crónica que apenas le dejaba abrirlos.
Habían probado con diferentes medicamentos, pero  no se le solucionaba el problema y el perro tenía prácticamente los ojos cerrados a causa de las legañas.
Por lo visto, cuando salían al campo, las ramas que le pegaban en la cara, se los ensuciaba.
Yo apenas he tratado animales con flores de bach, alguna vez de forma esporádica, pero nunca como aplicación local, así que, lo intentamos.
Le preparé un bote con suero fisiológico al que añadí:
CRAB APPLE: Para la limpieza de los ojos. 
VERVAIN: Por la excesiva reacción de los ojos ante una agresión externa. El exceso de legañas.
BEECH: Por la reacción de intolerancia a las ramas, al polvo, etc. Y por las molestias que genera la conjuntivitis, reacción a la luz, etc.
IMPATIENS: Esta se la añadí porque el dueño me cuenta que el caracter del perro es muy impatiens. Es un perro joven, impaciente y vervenero.
CHESNUT BUD: Se la añado para que el ojo "aprenda" y no vuelva a reaccionar asi.
 
Comienzan el tratamiento por la noche, y a la mañana siguiente, mi amigo, alucinado, me dice que el animal se levanta con los ojos completamente limpios. Lo que más le sorprende y así me lo transmite, es que Jim tiene los ojos enormes y abiertos y que se le ve encantado.
Le sigue aplicando las gotas una vez al día, no puede aplicarlas más veces, pero la mejoría es tremenda. Desde el principio, le desaparecen los síntomas.
Le estuvo aplicando las gotas durante un mes más o menos.
De esto hace ya dos meses, y parece que el perro sigue estupendamente.
 
 

26 de octubre de 2010

impatiens

En el estado Impatiens la persona quiere que todo suceda ya, la resolución del conflicto que le trae a terapia, una recompensa, el resultado de algo concreto que esté llevando a cabo, la cola del súper, el semáforo en rojo...

A alguien en Impatiens le define la velocidad, la aceleración... y la soledad, pues, prefiere realizar las cosas solo antes de reducir su ritmo y esperar al resto.
En los niños, la impaciencia es algo común, y puede aparecer como ansiedad, mal genio, irritabilidad y quejas constantes.

Impatiens tiene también una parte de intolerancia y de rigidez, que en algunos casos, pueden confundirnos a la hora de elegir adecuadamente las esencias.

Cuando observamos intolerancia, podemos pensar, en un primer momento en Beech. Sin embargo, Impatiens también se caracteriza por el rechazo de aquellos que no llevan el mismo ritmo, por los que parecen "más lentos" y por tanto más ineficaces, dando por hecho que el ritmo adecuado y válido es el propio.

Así mismo, en este estado, existe cierta rigidez, tanto física como mental y emocional, que a veces puede confundirnos con la rigidez de Rock Water.
Pero aquí podemos considerar que en un estado Rock Water se prima la perfección, los pequeños detalles, que todo esté en su sitio, bien terminado y "el trabajo bien hecho". Y en el estado Impatiens, cómo queden terminadas las cosas carece de importancia, pues lo prioritario es terminar cuanto antes, y en su aceleración, los detalles se pierden.

Entre Impatiens y Holly puede confundirnos la irritabilidad, la rabia. En impatiens los motivos tienen que ver con el ritmo, y en holly, con la ausencia o dificultad para vivir y/o sentir amor,bien por celos, resentimiento o envidia.

16 de marzo de 2010

Beech para el rechazo en casos de tratamientos con quimioterapia


Cuando de repente, sin previo aviso, nos dicen que estamos enfermos, que nos han descubierto un cáncer, se nos cae el mundo encima. En esos primeros instantes, se abre bajo nuestros pies un agujero que nos absorbe, que nos voltea, que deja nuestra vida patas arriba.
La angustia se hospeda en nuestro pecho, en nuestro estómago, en nuestro corazón.

Sin poder evitarlo, la palabra cáncer, nos pone frente a la posibilidad de nuestra propia muerte y brotan en cascada los miedos, las dudas, los temas pendientes, la incertidumbre del futuro.

En esos primeros instantes, el remedio rescate de Bach, nos aporta la tranquilidad necesaria para asumir la noticia, para deshacer el nudo.

Cuando María acudió a consulta, le habían diagnosticado cáncer de pulmón y estaba recibiendo tratamiento de quimioterapia.

A mi consulta acababa de entrar una persona valiente. Acompañada de sus miedos, de sus dudas y de su capacidad para hacer frente a este revés de la vida.
Estaba animada, con ganas de luchar, convencida de que se iba a curar. Convencida. Cuando la vi y la escuché, yo también.

Acudía porque se iban acumulando las sesiones de quimio y cada vez los efectos secundarios del tratamiento eran más intensos y quería probar con las flores.

Le pongo las siguientes flores:
  • Star of bethelem: Para darle fortaleza, para curar la herida del alma ante la noticia de su enfermedad.
  • Rock Rose: Para los miedos, para desbloquear la sensación de pánico ante el futuro.
  • Walnut: Para acompañarle en el cambio que ha supuesto su enfermedad.
  • Beech: Se la añado para la intolerancia al tratamiento, para paliar los vómitos. Para que su cuerpo acepte la quimio, algo externo a ella.
  • Crab apple: Pura esencia de limpieza, para que su cuerpo expulse y limpie todo aquello que está "de más", medicación, quimio y las propias células cancerígenas.
  • Cherry plum: También se la añado desde una visión más física. Las células cancerígenas se desarrollan desde el descontrol.
Le comento que tome el preparado todas las veces que ella quiera a lo largo del día, y que potencie la toma en aquellos momentos en los que los vómitos se intensifican.

En las siguientes sesiones María está contenta con los resultados, me comenta que los síntomas se le reducen mucho y se siente mejor física y emocionalmente. Durante el tiempo que dura el tratamiento no le cambio el preparado inicial.

En este caso me apetece destacar los efectos de la toma de Beech. No somos partes inconexas, somos mente, cuerpo y emoción.Por eso, basándome en el trabajo de Ricardo Orozco, médico y terapeuta floral, sobre los Patrones Transpersonales, valoré la toma de Beech para reducir los vómitos, teniendo en cuenta que es una esencia que emocionalmente trabaja sobre la intolerancia a aquello que no es nuestro, equilibrando el rechazo a lo ajeno, a lo diferente.
Las esencias florales trabajan holísticamente, y allí donde es necesario, así que, da igual que las apliquemos desde la emoción o desde el cuerpo, su efecto tiene doble dirección y actúan sobre todos los niveles del ser.

Cuando nos diagnostican una enfermedad, es muy dificil verlo como una oportunidad que nos da la vida para aprender, para hacer un balance de dónde estamos y qué es lo que realmente valoramos como importante.
Pero si vamos más allá del miedo, podemos modificar aquellas cosas que no nos gustan de nuestra vida presente.
Nos puede ayudar a ser más sinceros con nosotros mismos, empezar a disfrutar de las pequeñas cosas, de los encuentros, del aquí y ahora, de lo que tenemos.