Bienvenida o bienvenido a mi blog.

Mi deseo es crear un espacio donde poder transmitir mi amor por las esencias florales, base de mi trabajo en terapia y compartir algo que en realidad se ha convertido en mi forma de ver y sentir la vida.

Quiero compartir mis experiencias, conclusiones y reflexiones del día a día.
Me encantaría que si te apetece, aportes todo aquello que te parezca interesante, que debatas, que preguntes, que cuestiones, que juntos podamos seguir creando un espacio vivo, que las esencias florales y el legado que el Dr. Bach nos regaló, siga expandiéndose y cada vez llegue a más personas. Que cada vez seamos más quienes nos beneficiemos de la magia de las flores, que vayamos más allá de la simple toma de remedios florales y seamos capaces de comprender e integrar en nosotros que somos energía, que somos parte de la naturaleza, que sencillamente SOMOS, SOMOS, SOMOS.

Que en nosotros está la magia del cambio. Que somos los únicos responsables de lo que nos da la vida. Que tenemos poder. Que tenemos los recursos necesarios para conectar con nosotros mismos.

Podemos crear, podemos compartir, podemos sentir, podemos amar.
Podemos quedarnos donde estamos y hacerlo conscientemente.
Podemos decidir no hacer nada. Podemos decidir no decidir.

También podemos volar

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18 de noviembre de 2015

AGRIMONY


AGRIMONY

(Agrimonia Eupatoria)
Definición del Doctor Bach:

“Para las personas alegres, joviales y de buen humor, que aman la paz y se afligen por las discusiones o peleas y para evitarlas consienten renunciar a muchas cosas. Aunque generalmente tienen problemas y están atormentados, preocupados e inquietos en la mente o en el cuerpo, ocultan sus preocupaciones detrás de su buen humor y de sus bromas y son considerados muy buenos amigos para frecuentar. A menudo toman alcohol o drogas para estimularse y ayudarse a soportar alegremente sus aflicciones”. 


    Para personas que aparentan alegría, sentido del humor y despreocupación. Sin embargo, interiormente sienten una gran tortura, preocupación y tormento.
     Son personas que no aceptan lo negativo, tanto las emociones como las situaciones que consideran negativas o conflictivas y eso les produce una gran ansiedad.
     Esta ansiedad puede, en muchos casos,  llevarles a consumir alcohol, drogas o a comer excesivamente como forma de escape y evitación.
     Suelen evitar las disputas y las discusiones y actúan como mediadores en los conflictos.
   Transigen en exceso buscando la armonía y se olvidan de sus propias necesidades y deseos, llegando a niveles altos de autoengaño en muchas ocasiones.
     En la enfermedad aparentan estar felices y hacer bromas sobre su situación.
     En el fondo, tienen una gran necesidad de reconocimiento y temen que si muestran sus “debilidades” no van a ser aceptados.
    Tienen dificultad para conectar con sus emociones, las evitan, no son sinceros consigo mismos. 
      Les cuesta mucho reconocerse en emociones como rabia, ira, enfado, envidia, miedo; En la conversación es habitual que expresen que no tienen enemigos, que no guardan rencor y que no se enfadan nunca; Sin embargo, el sufrimiento va por dentro.

12 de septiembre de 2010

Los recursos están en nosotros


Una de tantas cosas que me emocionan en terapia es la certeza de saber que en cada uno de nosotros están los recursos necesarios para crecer y evolucionar, resolviendo aquello que nos angustia y bloquea.

Cuando una persona se sienta frente a mí, y van apareciendo las flores, observo la capacidad para sacar de sí misma los recursos necesarios para sentirse mejor.
Las flores, las esencias, nos recuerdan lo que somos, nos reconectan con los potenciales que tenemos y que hemos olvidado. Podemos estar tan alejados de lo que realmente queremos y sentimos que nos hemos hecho una idea de lo que somos muy diferente a la realidad.

Hemos asumido creencias limitantes, compromisos, ideas de lo que es correcto e incorrecto; nos hemos convencido de que esa es la vida que queremos o nos ha tocado vivir, y no sabemos por qué nos sentimos infelices.


Comenzar un proceso con flores, hace que nos cuestionemos todas estas verdades, nuestra voz interior nos habla cada vez más fuerte, cada vez nos cuesta más hacerle caso omiso y van llegando los cambios, pequeños o grandes.

Walnut nos puede acompañar en las decisiones, en el miedo a lo desconocido. Nos aporta esa pizca de sal para atrevernos a fluir con la vida.


Chestnut Bud, nos ayuda a conectar con nosotros mismos, para aprender de las experiencias cotidianas, para exprimir de las cosas que nos suceden, aquello que nos puede servir para una próxima vez. Nos ayuda a vivir los errores, no como errores, sino como oportunidades de aprender y de aceptarnos tal y como somos.

Agrimony nos acerca un poquito más a lo que sentimos y lo que queremos. El esfuerzo cotidiano que supone luchar contra algo que está dentro de nosotros se difumina y las emociones que tememos pierden parte de su negrura.

Así podríamos seguir con cada una de las flores.
Cada una de ellas nos muestra el camino y las capacidades y recursos que hay en nosotros mismos.

Comencemos el viaje.

18 de mayo de 2010

Agrimony


Bach: " Para las personas alegres,joviales y de buen humor, que aman la paz y se afligen por las discusiones o peleas y para evitarlas consienten renunciar a muchas cosas. Aunque generalmente tienen problemas y están atormentados, preocupados e inquietos en la mente o en el cuerpo, ocultan sus preocupaciones detrás de su buen humor y de sus bromas y son considerados muy buenos amigos para frecuentar. A menudo toman alcohol o drogas para estimularse y ayudarse a soportar alegremente sus aflicciones"

Quienes están en este estado emocional, aparentan despreocupación cuando por dentro están sufriendo mucho, su alegría enmascara su ansiedad.
Niegan lo negativo y sufren y angustian en contextos o situaciones de conflicto, donde se colocan de mediadores para que haya paz y en cuanto pueden desaparecen.
Evitan los enfrentamientos y callan cuando algo no les gusta por no crear malestar y asumir que las cosas no están tan bien como quieren creer.
De esta forma, un Agrimony cede y transige para que siga reinando la armonía. Esto les produce una desazón que se esfuerzan en disimular, lo cual les supone un gasto energético enorme.
Tienen una gran necesidad de reconocimiento y por ello evitan mostrarse tal y como son para no mostrar sus "debilidades".
Un agrimony, puede llegar incluso a ocultarse a él mismo sus problemas y conflictos internos y ese autoengaño muchas veces les lleva a abusar con la alimentación, drogas u otras adicciones.

Son personas buscadas en las fiestas y reuniones por su alegría y su buen humor, con un gran deseo de agradar y con temor a ser rechazados si dicen lo que piensan.

La toma de esta esencia hace que tomemos conciencia de cómo vivimos, autoengañándonos con la imagen que mostramos al mundo.
Nos ayuda a conectar con las propias emociones, a reconocernos en la rabia, el enfado y en el malestar.
Nos ayuda a comunicar los sentimientos reales superando el miedo a las consecuencias de abrirnos sinceramente a los otros.
Y nos conecta con nuestra propia aceptación procurándonos una alegría interior auténtica.

10 de marzo de 2010

Honeysuckle para una niña de 4 años



Cuando pensamos en la esencia de Honeysuckle, lo primero que nos viene a la cabeza es el sentimiento de añoranza por los tiempos pasados, melancolía por aquellos momentos que siempre parece que fueron mejores que el presente.
Nos imaginamos a alguien que se ha quedado anclado en un determinado momento de su vida donde, por ejemplo, vivía su pareja, que recuerda con nostalgia cuando todos sus hijos vivían en el hogar familiar o que, añora con nostalgia proyectos que nunca llevó a cabo.
Personas melancólicas, que repiten continuamente que "cualquier tiempo pasado fue mejor...".
Este estado emocional les impide vivir y disfrutar del presente, de las pequeñas cosas de su vida cotidiana.Les impide disfrutar de las relaciones personales, hacer planes para el futuro y se dejan mecer por la tristeza porque esa "época dorada" no va a volver y nada de lo que les sucede puede igualarla.
Podemos pensar también en personas a las que se les ha diagnosticado una enfermedad que ha cambiado su vida y que recuerdan continuamente cómo estaban cuando tenían salud.
Sin embargo, ¿qué sucede cuándo observamos ese estado emocional en una niña de 4 años?
¿Qué experiencias vitales y qué "tiempos pasados" puede estar añorando?
La madre de Lucía acude a consulta muy preocupada y sin saber qué hacer con su hija de 4 años.Tiene otra pequeña de dos años y medio. Comenta que desde que nació la segunda, Lucía tiene muchos celos de su hermana, que está rabiosa, que ha empezado a tener muchas rabietas y que ya no es la niña alegra que era.
Y lo que más le preocupa es que empezó a pedirles que jugasen a que ella era un bebé y empezó a comportarse como tal. Y lo que comenzó como un juego, se ha convertido en una obsesión para la pequeña y se pasa así todo el día. La madre me cuenta que la niña está continuamente recordando el pasado, cuando ella era un bebé y su hermana no estaba. Se mete a dormir en la cuna, gatea en vez de andar,pide chupete y pecho, habla como un bebé, y demanda que sus padres la traten como tal.
Ha vuelto a no controlar sus esfínteres, tanto en casa como en el colegio y cuando eso sucede, se siente mal, culpable, sucia y se avergüenza de ello.
Con su madre, además, tiene una actitud de servilismo, hace cosas continuamente para contentarle y para recibir su aprobación.
Si su madre le pregunta cómo está, Lucía sonríe y le dice que está bien, que no le pasa nada.

Así que, en una primera sesión le hice un preparado floral con las siguientes esencias:
  • Holly, por los celos hacía su hermana pequeña
  • Honeysuckle, porque está anclada en el pasado, cuando era bebé, no estaba su hermana y ella recibía unas atenciones que ahora siente que no recibe.
  • Crab apple, por su reacción cuando no controla los esfínteres, pasa vergüenza y se siente sucia.
  • Agrimony, por la actitud de "todo está bien" ante su madre.
  • Walnut, por los cambios que ha habido en su vida, escolarización, nueva hermana...
  • Centaury, por su actitud de servilismo para contentar y recibir la aprobación de su madre.
  • Pine, por la culpa cuando hace algo mal, se enfada, y por la rabia contra su hermana porque le quiere mucho.
  • Mímulus, por su timidez con la gente.
En una segunda sesión, a los 15 días,la madre me cuenta que están muy contentos,que Lucía dejó "automáticamente de aferrarse al pasado". Que está muy alegre, que controla los esfínteres, aunque en el colegio aún le pide a la profesora ir al baño porque no se ve capaz de hacerlo sola.
Esta vez, le mantengo holly, honeysuckle, walnut, crab apple,mímulus y centaury y le añado larch para aumentar su autoconfianza.

Pasado un mes, la madre me indica telefónicamente que Lucía está de maravilla, que se ha resuelto el problema por el que acudieron y que "vuelve a ser la niña alegre de antes".

Creo que en este caso, añadir Honeysuckle fue fundamental para mejorar y resolver el problema que presentaba Lucía.
Ante una nueva situación, ella gestionó sus emociones de la mejor manera que sabía y extrañaba la época en la que recibía atenciones por ser bebé y eso no le permitía disfrutar de las atenciones que tenía por parte de sus padres en el presente.

Así que, podemos concluir que Honeysuckle es una esencia que no sólo puede aparecer en los adultos sino que podemos tenerla en cuenta cuando trabajamos con niños que echan de menos "tiempos mejores".