Bienvenida o bienvenido a mi blog.

Mi deseo es crear un espacio donde poder transmitir mi amor por las esencias florales, base de mi trabajo en terapia y compartir algo que en realidad se ha convertido en mi forma de ver y sentir la vida.

Quiero compartir mis experiencias, conclusiones y reflexiones del día a día.
Me encantaría que si te apetece, aportes todo aquello que te parezca interesante, que debatas, que preguntes, que cuestiones, que juntos podamos seguir creando un espacio vivo, que las esencias florales y el legado que el Dr. Bach nos regaló, siga expandiéndose y cada vez llegue a más personas. Que cada vez seamos más quienes nos beneficiemos de la magia de las flores, que vayamos más allá de la simple toma de remedios florales y seamos capaces de comprender e integrar en nosotros que somos energía, que somos parte de la naturaleza, que sencillamente SOMOS, SOMOS, SOMOS.

Que en nosotros está la magia del cambio. Que somos los únicos responsables de lo que nos da la vida. Que tenemos poder. Que tenemos los recursos necesarios para conectar con nosotros mismos.

Podemos crear, podemos compartir, podemos sentir, podemos amar.
Podemos quedarnos donde estamos y hacerlo conscientemente.
Podemos decidir no hacer nada. Podemos decidir no decidir.

También podemos volar

26 de agosto de 2012

23 de agosto de 2012

flores para los ojillos de Jim, un setter inglés

Hace unos tres meses más o menos y en una conversación casual, un amigo me comentó que tenía un setter inglés con un problema en los ojos.Tenía una conjuntivitis crónica que apenas le dejaba abrirlos.
Habían probado con diferentes medicamentos, pero  no se le solucionaba el problema y el perro tenía prácticamente los ojos cerrados a causa de las legañas.
Por lo visto, cuando salían al campo, las ramas que le pegaban en la cara, se los ensuciaba.
Yo apenas he tratado animales con flores de bach, alguna vez de forma esporádica, pero nunca como aplicación local, así que, lo intentamos.
Le preparé un bote con suero fisiológico al que añadí:
CRAB APPLE: Para la limpieza de los ojos. 
VERVAIN: Por la excesiva reacción de los ojos ante una agresión externa. El exceso de legañas.
BEECH: Por la reacción de intolerancia a las ramas, al polvo, etc. Y por las molestias que genera la conjuntivitis, reacción a la luz, etc.
IMPATIENS: Esta se la añadí porque el dueño me cuenta que el caracter del perro es muy impatiens. Es un perro joven, impaciente y vervenero.
CHESNUT BUD: Se la añado para que el ojo "aprenda" y no vuelva a reaccionar asi.
 
Comienzan el tratamiento por la noche, y a la mañana siguiente, mi amigo, alucinado, me dice que el animal se levanta con los ojos completamente limpios. Lo que más le sorprende y así me lo transmite, es que Jim tiene los ojos enormes y abiertos y que se le ve encantado.
Le sigue aplicando las gotas una vez al día, no puede aplicarlas más veces, pero la mejoría es tremenda. Desde el principio, le desaparecen los síntomas.
Le estuvo aplicando las gotas durante un mes más o menos.
De esto hace ya dos meses, y parece que el perro sigue estupendamente.
 
 

2 de abril de 2012

de la incertidumbre a la perseverancia

Muchas veces, en mi día a día cotidiano, me cuesta salir y tomar distancia, siento, pienso, actúo, desconectada del hilo conductor, que como la cuerda de un malabarista, une y llena de sentido mis vaivenes.
Y al margen de las flores y de las emociones que me suceden, más abajo, más al fondo, más profundamente, siento la necesidad de scleranthus, como esa cuerda por la que camino, unas veces sin miedo, otras aterrada, con los ojos abiertos o cerrados, segura de mi destino o sin saber siquiera dónde estoy...
Y es donde me despisto, si mis expectativas no se cumplen y me desanimo, pienso en Gentian, si siento ese miedo tan mío casi, me acuerdo de mímulus, si llego hasta esa puerta cerrada convencida de que no puede abrirse, recordaré Gorse...
Y como el sutil alquimista estará Scleranthus, cíclico, mostrando la importancia de perseverar, de continuar, de reconocer el desánimo y el miedo como idas y venidas.
Muchas veces me desanima el desánimo. Me desanima el volver a desanimarme y scleranthus me aporta el equilibrio necesario para tomar distancia y relativizar los obstáculos, para reconocerme en un gentian que va y viene, en un gentian que cíclicamente coge fuerza y me tambalea.
Scleranthus me enseña a prepararme para un nuevo obstáculo. A perseverar, a coger de nuevo carrerilla.
En esto estoy, aprendiendo



26 de octubre de 2011

también es flor...

Por Lorena Arangoa, Payasa:
Hola, soy Lorena Arangoa y soy payasa.
Cuando me presento así, la gente no me toma demasiado en serio, pero ser payasa es una de las cosas mas serias que he hecho en mi vida.
Decidí estudiar teatro  cuando tenia 17 años porque me fascinaba que una sola persona pudiese interpretar tantas vidas, tantas historias, experiencias… cuando entré en la escuela de teatro, descubrí el clown, es payaso pero en inglés, no se por qué se dice en inglés, me imagino que es por las connotaciones negativas de la palabra, en fin el caso es que me enamoré del clown.
Al principio pensaba que era un personaje tonto del que la gente se reía, pero cuanto mas sabía, más me daba cuenta de que no es así, el payaso es la esencia de la persona, de cada cual, por eso se compara con los niños, por que estos son lo más puro de nosotros mismos.
En los payasos nos vemos reflejados todos, tanto los mayores como los pequeños, ¿quien no se a tropezado alguna vez, o se le ha caído algo o se ha pillado los dedos con una puerta, o…? las estupideces que le ocurren a una payasa, nos ocurren a todas, lo que nos diferencia, es que a ella no le avergüenza, ella es así y está orgullosa de ello.
Cuentan que el primer payaso que existió fue un hombre que trabajaba en un circo, cuidando los animales, una noche, antes de la función, se bebió varias botellas de vino y sin querer, cuando el espectáculo ya había comenzado, se metió en la pista del circo borrachísimo, se tropezó con todo lo que encontró a su paso, se cayó… bueno, os lo podéis imaginar… el caso es que la gente que aquel día estaba viendo la función, se rió muchísimo pensando que aquel número estaba preparado. Todos sabemos que cuando bebemos demasiado vino, la nariz se nos pone roja y es de ahí de donde viene la nariz roja de los payasos.
El clown es una persona tierna, dulce, con muchísimas ganas de vivir, es granuja, bromista y sobre todo con ganas de contarnos todo lo que siente y padece, sin tapujos ni trampas.
 Se toma la vida tan en serio como un juego de niños, porque no se si os habréis dado cuenta de que los niños cuando juegan es lo mas importante que están haciendo y no existe otro momento que no sea ese preciso instante
El clown mira el mundo con los ojos bien abiertos, para no perderse ni un detalle, para descubrir cosas nuevas a cada momento.
Os animo a mirar el mundo con los ojos bien abiertos, a redescubrirlo y a encontrar nuevas experiencias, a que os dejéis llevar en este mundo mágico que es el teatro, disfrutar cuando nos cuenten historias que nos hagan soñar…
Espero que os animéis y que os enamoréis del teatro tanto como yo, porque hay pocos amores en la vida que den tanto y pidan tan poco.

13 de agosto de 2011

regenerarse con olive


Hace unos dias me venía a la cabeza una de esas escenas de película, donde a alguien, le dan una paliza y esta caído en el suelo. Donde dolorido, aturdido y sin fuerzas, intenta levantarse y recibe una patada en el estómago que vuelve a tumbarlo. Y asi hace varios intentos, hasta que deja de intentarlo más.
También me vino a la memoria que algunas veces aparece de pronto una mano amiga que le ayuda a levantarse, que le dice palabras de aliento y que lo cobija hasta que se recupera.
Así me imagino Olive, como esa mano que regenera después de estar golpeado por la vida, cuando hay un agotamiento fisico, mental y emocional que impide seguir caminando, cuando suceden tantos acontecimientos uno detrás de otro, que no hay espacio ni tiempo para lamerse las heridas y volver a levantarse.
Olive regenera, aporta energía y flexibilidad tras el abatimiento.

 Y lo que descansa una...

14 de julio de 2011

el verdadero valor de las cosas

no voy a hablar de flores, aunque están, aqui, siempre presentes, mágicas, sutiles, necesarias y florecidas en el momento justo.
Voy  hablar del que para mi es el verdadero valor de las cosas.
Hace unos días, mi padre comenzó a caminar por otro sendero. Lo echo de menos. Estoy dolorida. Triste, coja.
Y con los bolsillos repletos.
De miradas, de abrazos, de manos, de besos.
De palabras con sentido, y sin sentido, de gritos, de preguntas.
De acompañamiento silencioso de horas a mi lado en un sofá, de acompañamientos transoceánicos.
De viajes kilométricos.
De impotencia, de deseo de ser capaz de caber por un cable telefónico y reducir distancia.
De lágrimas, anécdotas y carcajadas nerviosas.
De gente, de "estoy aunque no me veas porque ni siquiera puedes levantar tu mirada, pero aquí estoy".
De esfuerzo, de "colocar a los niños" con vecinos, amigos, es igual, el caso es estar.
De bizcochos misteriosos en el porche, de caldo calentito, de "hegoak ebaki banizkion" en los pirineos.
El verdadero valor de las cosas.
Nada material nos hubiera podido abrazar, ni acompañar, ni dar amor a raudales.
Nada el calor, ni las palabras, ni la energía, ni la fuerza.
Me quedo con lo que tengo en los bolsillos en este instante.
Y con vosotros.